Javi Salgado ya tiene compañero de viaje de aquí a final de la temporada. En una operación contra el reloj -primaba no presentarse el sábado en el Madrid Arena con el de Santutxu como base único-, el Lagun Aro oficializó ayer el acuerdo al que llegó el lunes con el serbio Sasha Stefanovic para incorporarle de inmediato a la disciplina rojilla. El jugador nacido hace 30 años en Belgrado, tiene previsto arribar hoy a Bilbao procedente de su ciudad natal.
Con dos frentes abiertos para la contratación de un segundo director de juego, la vía balcánica ha podido ante los recelos anímicos de Diego Ciorciari y la reticencia del Aguas de Calpe a reabrir la puerta de la ACB al jugador de Santa Fe. Ante tal situación, Stefanovic se convirtió en la máxima prioridad. Había comenzado la temporada en el Iraklis griego y ya se sabe lo que pasa por tierras helenas. Firmar es una cosa y cobrar otra. Los problemas de pagos, a la orden del día en aquellas latitudes, permiten la fuga de baloncestistas mediada la temporada, circunstancia que ha aprovechado el Lagun Aro para acercarse al serbio y realizarle una oferta que, una vez aceptada, le permitirá debutar, a los 30 años, en la Liga ACB.
Se trata de un base popular en su país, donde desarrolló la mayor parte de su carrera deportiva a caballo entre el Estrella Roja -en varias etapas- y el Zeleknik, con el que se proclamó campeón de la Copa serbia y de la Liga Adriática. Fuera de su nación ha jugado en la segunda división alemana (Ludwigsburg), en Turquía (Turk Telecom) y en el citado Iraklis de Tesalonica. Cuenta con experiencia en la Uleb Cup, en la que alcanzó su mayor recorrido accediendo a semifinales, algo en lo que contribuyó directamente Stefanovic al forzar una prórroga decisiva en el Palau de Badalona ante el Joventut con un triple milagroso desde el centro del campo.
Poseedor de un fuerte carácter es, no obstante, un jugador dúctil que asume con disciplina los roles encomendados. Así, aunque destaca por tener una buena mano desde la línea de tres y no desentonar en el uno contra uno, sus entrenadores destacan en él su capacidad para jugar en equipo y crear un buen ambiente colectivo. El trabajo y la experiencia son dos virtudes con las que llega a un equipo que necesita contar con dos bases de garantías en un momento tan avanzado y clave de la competición.
Subsanado un ligero retraso fruto de la ya tópica, y real, burocracia serbia -la sempiterna tardanza con los visados para abandonar el país- que le impidió viajar ayer, Sasha Stefanovic tiene previsto llegar hoy a Loiu a primeras horas de la tarde. Le esperará el consiguiente reconocimiento médico -recientemente sufrió un golpe en la cabeza en un partido que le envió al hospital- y la posterior presentación como nuevo refuerzo rojillo.