La economía vasca aceleró su crecimiento el pasado año al registrar una expansión del 3,7% gracias a la pujanza de la inversión y del consumo de los hogares. Ese aumento, el más elevado que experimenta Euskadi desde 2000, supera en cuatro décimas el del ejercicio anterior y en dos el del conjunto de España, y casi triplica la media estimada para la zona euro (1,3%), según los datos facilitados ayer por el Instituto Vasco de Estadística (Eustat).
La actividad mantuvo un ritmo ascendente durante 2005 al mejorar un 3,1% en el primer trimestre y alcanzar el 4,2% en el cuarto, cuatro décimas más que en el precedente.
La clave de la expansión de la economía vasca se encuentra en la demanda interna. Dentro de esa variable, la formación bruta de capital -es decir, la inversión- aumentó un 5,3%. También jugó un papel básico el consumo privado, que creció un 3,3%, frente al alza del 2,4% experimentado por el gasto público.
Menor crecimiento
En lo que respecta al saldo exterior, su aportación al PIB fue menor. Las exportaciones aumentaron tan sólo un 2,7%, frente al 8,3% registrado en 2004. Algo similar ocurrió con las importaciones, que crecieron un 2,8%, muy por debajo del 8,4% de 2004.
Ya desde el lado de la oferta, en 2005 el mayor incremento fue logrado por el sector de la construcción -con un alza del 6%-, mientras que el sector primario ganó un 5,8%. Por su parte, la industria sigue sin repuntar con fuerza y mejoró un 2,7%, dos décimas más el año anterior. El sector servicios, por su parte, registró un alza anual del 3,4%.
A la hora de analizar la evolución económica de 2005 por territorios, Álava marcó la mejor tasa -un 3,9%-, seguida por Vizcaya y Guipúzcoa, con mejoras del PIB del 3,6%. En lo que respecta al cuarto trimestre del pasado ejercicio, Álava creció el 5,5%. La economía guipuzcoana se anotó una expansión del 4%, y la vizcaína, del 3,9%.