La Comisión Europea modificó ayer ligeramente al alza las previsiones de crecimiento para el ejercicio en curso, confirmando las buenas perspectivas que comienza a presentar la economía comunitaria. El conjunto de la UE se expandirá así un 2,2% este ejercicio y tres décimas menos -el 1,9%- la Eurozona; en ambos casos, seis décimas por encima de los resultados obtenidos en 2005. Las últimas estimaciones, emitidas el pasado otoño, situaban ambas cifras en el 2,1% y el 1,8%.
En el caso de España, Bruselas rebaja una décima la mejora esperada del Producto Interior Bruto (PIB) al situarla en el 3,1%.
Las nuevas estimaciones hechas públicas ayer corresponden a lo que, a partir de ahora, se denominarán 'Previsiones Económicas Intermedias', que serán realizadas dos veces al año, a medio camino entre las clásicas de primavera y otoño.
El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia confirmó que los sondeos apuntan a un claro repunte de la actividad durante el tercer trimestre del ejercicio en curso. La inversión privada da muestras de recuperación, estimulada por las buenas expectativas de demanda, los beneficios empresariales y el precio del dinero. La demanda interna será el factor principal de reactivación, que se beneficiará del positivo clima a escala mundial, la mejora de los mercados laborales y la evolución positiva de las exportaciones.
Bruselas reconoce los malos resultados cosechados el último trimestre de 2005, y los atribuye al comportamiento en Alemania y Francia, las dos principales economías de la Eurozona.