Los trabajadores de la planta de Springs-España que la multinacional norteamericana L&P posee en Zamudio pidieron ayer al Departamento de Empleo del Gobierno vasco que se implique más para evitar casos como el de esta empresa, que prevé cerrar la factoría vizcaína, pese a tener beneficios, para trasladar su actividad y el empleo a Zaragoza y Jaén.
Tal petición se produjo tras la marcha de protesta que la plantilla celebró ayer desde Zamudio a Bilbao. Ya en la capital vizcaína, los empleados se manifestaron hasta la sede del Gobierno vasco, donde entregaron un escrito dirigido al Departamento de Empleo.
En la misiva, el comité de empresa solicita a esa consejería «una mayor implicación en esta lacra que actualmente esta afectando a los trabajadores de Hego Euskal Herria, que no es otra que la marcha de empresas sin ningún motivo justificado».
Los empleados de L&P también piden que se revise la legislación para evitar situaciones similares a la suya. Argumentan esa petición en el hecho de que es «totalmente injustificado que empresas como la nuestra, con beneficios, planteen la marcha y utilicen trampas legales a su antojo».
Rechazo
Ya por la tarde, la plantilla celebró una asamblea en la que, según fuentes del comité, rechazó en bloque una propuesta realizada por la compañía. L&P planteaba aumentar las compensaciones para aquellos empleados que decidieran dejar la empresa y no trasladarse a sus nuevos puestos.
En concreto, frente a los 20 días de indemnización por año trabajado con un limite de 12 mensualidades inicialmente ofrecidos, la nueva propuesta elevaba la oferta a 40 días con un máximo de 40 mensualidades. En el escrito enviado a la plantilla, la dirección señalaba, según las citadas fuentes, que quienes aceptaran ese plantamiento -el plazo para ello concluye hoy- debían indicar que optaban por la excisión de su contrato.
La propuesta fue rechazada por todos los trabajadores, que consideran que la misma «sólo busca presionarnos y romper nuestra unidad para quitarnos de en medio, evitar que nos traslademos a nuestros puestos y tener así más facilidades para cerrar la planta». Frente a ese «intento de reventar nuestra unidad», los empleados mantienen su intención de trasladarse a Zaragoza y Jaén, «para seguir luchando por volver a trabajar a Zamudio».