El comité de huelga de Virtisú comenzó ayer una huelga de hambre indefinida en las instalaciones de la empresa en Zalla, coincidiendo con el paro indefinido que mantiene la plantilla. La nueva medida de protesta tiene como objetivo llamar la atención de las instituciones, «que no están haciendo nada» para evitar el traslado de la producción a Barcelona,» a pesar de que desde las administraciones están reconociendo que es un fraude», según señalaron fuentes sindicales.
Los citados medios señalaron que los representantes de los trabajadores mantuvieron ayer un encuentro con la dirección de la empresa dentro del periodo de consultas sobre el traslado de la producción, en el que se constató que la compañía no ha variado su posición.
«Seguimos sin ver ningún atisbo de que aparezca la Administración por ningún lado, en concreto el diputado general, José Luis Bilbao, que trajo a estos empresarios y, por otro lado, el Departamento de Industria, que en 2001 subvencionó y corroboró este proyecto de papelera integral», denunciaron los sindicatos.
Asimismo, lamentaron las declaraciones de la consejera de Industria, Ana Aguirre, en las que se refería a casos como el de Virtisú señalando que «no podemos pensar que vivimos en el país de las maravillas».
Sin noticias
Al respecto, un portavoz de los trabajadores de Virtisú explicó que, a pesar de que se dirigieron al Departamento de Industria el 23 de diciembre, «no tenemos noticias de ellos y nos niegan hasta documentos públicos. Pedimos que tanto José Luis Bilbao como Ana Aguirre, en primera persona, tomen cartas en el asunto y se impliquen, nos den soluciones y vengan a estar con nosotros».
La plantilla de la empresa papelera llevará a cabo movilizaciones mañana frente a la sede del Gobierno vasco en Vitoria y al día siguiente en la Gran Vía bilbaína, frente a la Diputación. Los trabajadores entregarán documentos tanto en Lakua como en la sede foral intentando que los máximos responsables de esas instituciones les atiendan y les den soluciones al proyecto papelero.
La semana siguiente se concentrarán ante las Juntas Generales de Vizcaya y el 4 de marzo se pretenden llevar «a toda la gente de Encartaciones a Bilbao, para ver si nos hacen algo de caso de una vez».