Responsables rusos e iraníes prosiguieron ayer las negociaciones, iniciadas el lunes, sobre la propuesta del Kremlin de enriquecer en Rusia el uranio destinado al país persa, pero continuaron sin alcanzar acuerdo alguno. Ambas partes, no obstante, rechazan calificar de fracaso las conversaciones y se disponen a retomarlas a partir del jueves en Teherán. Mientras tanto, el ministro de Energía iraní, Said Parvij Fattoj, declaraba en Tayikistán que su país tiene derecho a desarrollar un programa atómico con fines pacíficos.
«Nosotros, al igual que los países desarrollados, queremos dotarnos de nuestro programa nuclear para uso pacífico», declaró el ministro iraní ayer en Dushambé, la capital tayika, adonde acudió con motivo de la firma de un acuerdo de cooperación energética. En la misma línea se expresó el lunes en Bruselas el ministro iraní de Exteriores, Manusher Mottaki, y no parece que vaya a haber cambios en esa postura. El régimen de los ayatolás insiste en su derecho soberano a investigar en el campo de la energía atómica y eso viola la moratoria que había venido manteniendo hasta hace poco. Pero Rusia exige a Irán que vuelva a observarla y ése parece ser el principal escollo en las negociaciones.
Alí Hosseini Tash, subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y jefe de la delegación en las conversaciones con Moscú, aseguró ayer que su país ve con buenos ojos la propuesta de enriquecer su uranio en territorio ruso. Al mismo tiempo, Teherán exige que técnicos iraníes tengan acceso al proceso y que parte del mismo se lleve a cabo en Irán. Mottaki ya reiteró el lunes que de lo que se trata es de que su país pueda enriquecer uranio de forma autónoma, aunque sea a escala reducida.
Pero el tiempo apremia. El próximo 6 de marzo se reúne de nuevo la Junta de Directores de la AIEA y no se puede descartar que el dossier iraní sea remitido al Consejo de Seguridad de la ONU, en donde se discutiría la posibilidad de aplicar sanciones. Pese a todo, Hosseini Tash calificó ayer de «positivos» los contactos mantenidos en Moscú mientras el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, señalaba que esas negociaciones no pueden ser tachadas de «fracaso o revés». El director de la Agencia Rusa de Energía Atómica, Serguéi Kiriyenko, quien anunció su intención de viajar el jueves a Teherán para continuar las consultas, dijo que «Moscú ofrece a la comunidad internacional y a Irán la única solución posible al problema».