El Villarreal vuelve a dar su mejor imagen en Europa
Dominó al Rangers en Escocia y dejó escapar vivo a su rival con un autogol a diez minutos del final
 CARA Y CRUZ. Forlán celebra su gol, pero falló otro cantado. / AP
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| GLASGOW RANGERS 2 - VILLARREAL 2 |
Glasgow Rangers: Waterreus, Kyrgiakos, Hutton, Smith, Rodríguez, Ferguson, Hemdani, Burke, Namouchi (Buffel, m.69), Prso (Boyd, m.88) y Lovenkrands (Nacho Novo, m.75).
Villarreal: Viera, Venta, Gonzalo Rodríguez, Peña, Arruabarrena (Sorín, m.61), Josico, Tacchinardi, Senna, Riquelme (Arzo, m.90), José Mari (Roger, m.83) y Forlán.
Goles: 0-1 M.7 Riquelme, de penalti; 1-1 M.21 Lovenkrands; 1-2 M.34 Forlán; 2-2 M.81 Peña, en propia puerta;
Árbitro: Eric Poulat (Francia). Anuló goles a Gonzalo (M.15) y Forlán (M.26). Amonestó a Rodríguez, Arruabarrena, Forlán, Prso y Viera.
Incidencias: 50.000 espectadores en Ibrox Park. |
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El Villarreal dio en Glasgow un paso más para engrandecer su nombre en Europa, aunque se quedó con un regusto amargo por el gol en propia puerta de Peña que le apartó de una victoria que ya paladeaba. Muy superior al Rangers, el equipo castellonense, liderado por un gran Riquelme, aguantó en Ibrox Park el ímpetu escocés e incluso pudo sentenciar la eliminatoria. El partido más importante de la historia para los levantinos, según su técnico Pellegrini -que finalmente pudo dirigir a los suyos desde la banda-, se puso desde el principio de cara con un regalo de Prso al cometer penalti tras un saque de esquina, aunque acabó de forma desafortunada, con un autogol, cuando el Villarreal tenía asegurado el triunfo.
En un partido muy completo, el Villarreal, que con el regreso de Riquelme recuperó la clase y la profundidad, cumplió con creces en Escocia. Le sobró el autogol de Peña y le faltó más pegada. Los amarillos frenaron pronto el entusiasmo del Rangers. Pero quien verdaderamente estropeó para su equipo el arranque del partido fue Prso, a quien no se le ocurrió otra cosa que sacar la mano en un saque de esquina cuando no había ningún peligro. Todo el ánimo de los locales y del público local se vino durante varios minutos abajo con ese tempranero penalti que no falló Riquelme.
A partir de este momento, el centrocampista argentino comenzó a mandar y a hacerse el dueño del partido y el Villarreal, con un efectivo centro del campo, maniató a un rival muy luchador pero limitado de calidad. Los castellonenses se hicieron con el balón, llevaron el ritmo que quisieron y comenzaron a llegar con peligro al área escocesa. Acertó el árbitro al anular un gol de Gonzalo y los españoles pagaron una de las aisladas llegadas del Rangers. Tras un rechace, no se lo pensó Lovenkrands para enviar una parábola con la zurda imparable. Con el empate, los castellonenses pasaron por unos momentos de agobio, incapaces de enfriar los ánimos y el ritmo de los escoceses, que se volvieron a crecer, hasta que apareció de nuevo el mejor Villarreal, dando la impresión de que no tardaría en exceso la nueva andanada firmada por Forlán, que marcó tras serle anulado injustamente un tanto, perdonando en la recta final una clara ocasión más en un mano a mano con Waterreus.
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