El diálogo y la concordia parecen aliarse para encontrar una solución a los problemas. Después de que la sentencia del pasado 7 de febrero pusiera de manifiesto que el Ayuntamiento obró con legitimidad al romper el convenio de cesión de Las Gaunas al Logroñés, el propio Consistorio se ha puesto en marcha para intentar alcanzar un acuerdo entre todas las partes. Para ello ha remitido a Logroñés y Logroñés CF -dos equipos que utilizan el campo cuando ejercen de locales- a reunirse el próximo lunes.
A este respecto el gerente del Logroñés CF, Pedro Fernández, apuntaba ayer que «vamos a la expectativa, como oyentes porque desconocemos qué temas se van a tratar». Lo único que podía constatar era que «nosotros venimos pagando un alquiler por utilizar Las Gaunas y sabemos que seguirá así hasta el final de esta temporada».
No descarta que «se hable de lo puede ocurrir la temporada que viene porque en ésta no creo que haya cambios». En este sentido confía en que «el Ayuntamiento haga una propuesta aunque, en estos momentos, es algo que no nos preocupa. Lo importante es el partido de este domingo».
Ante la tranquilidad mostrada por el conjunto rojiblanco, el presidente del Logroñés, Juan Hortelano, ya puso de manifiesto -incluso después de conocida la sentencia- que escuchará las ofertas que se le puedan hacer, pero que seguirá con su actual línea defensiva.
Sin conversaciones
Desde que el empresario se hiciera cargo de la entidad blanquirroja -el 10 de septiembre de 2004 notificó al Ayuntamiento que asumía la titularidad del Logroñés- no ha existido contacto alguno con el Consistorio, si acaso por mediación de la empresa municipal Logroño Deporte, que se encarga de la administración del campo. Sí hubo con anterioridad, cuando José Luis Martín Berrocal y José Ángel Zalba eran los propietarios de la entidad.
Una de las cosas que alegaba el Ayuntamiento para no mantener una conversación era que no consideraba a Hortelano como el propietario del Logroñés. Ya incluso antes, tras la marcha de Berrocal y Zalba, el vacío existente en el Logroñés provocó reacciones como la que expuso el 25 de agosto de 2004 el concejal Alberto Guillén: «El Ejecutivo municipal no se va a reunir con estas personas -en alusión a las que eran nuevos dirigentes del club blanquirrojo- porque no sabemos quién es el propietario». Situación que quedó zanjada el 9 de marzo de 2005 cuando la jueza que lleva los temas relacionados con el club blanquirrojo y el Ayuntamiento determinaba que Hortelano era reconocido como propietario.
Aun así, los únicos contactos que mantenía el Logroñés con el Ayuntamiento han sido a través de Logroño Deporte que a partir del 11 de noviembre de 2004 tomó la gestión de Las Gaunas. De esta forma la empresa municipal asumía el mantenimiento, los gastos y las reformas del campo. Asimismo, establecía unos precios públicos para el disfrute de Las Gaunas -por aquel entonces de 1.000 euros para los equipos de Segunda B y de 700 para los de Tercera-. Desde entonces Logroñés y Recreación -en la actualidad Logroñés CF- han venido compartiendo Las Gaunas.
Otros contactos
Pero si hay que hacer una referencia a una reunión a tres bandas hay que remontarse al 9 de agosto de 2004 cuando Julio Revuelta y Javier García Turza -en representación del Ayuntamiento-, Pablo Santolalla -como gerente de Logroño Deporte-, José Ignacio Jiménez y Eduardo Blanco -en calidad de directivos del Recreación- y Francisco Canal -como integrante de una comisión de peñistas y aficionados blanquirrojos después de que una semana antes dejara el Logroñés- buscaron «un nuevo proyecto deportivo que represente a la ciudad y en el que todos se sientan identificados».
Previamente, en junio de 2004, José Luis Martínez Berrocal -como propietario del Logroñés- y Miguel Ángel Alonso -presidente del Recreación- ya habían mantenido contactos en los que especulaban con la unificación en un único club. Algo que también intentó José Ángel Zalba un año antes que ofreció alrededor de 720.000 euros a los dirigentes del Recreación, oferta que fue rechazada por Alonso.