Los éxitos del deporte vasco durante 2005 no se han apagado aún. Permanecen vivos en el recuerdo. Y EL CORREO quiso reconocer las hazañas de estos sufridos luchadores en una noche 10. En ella, los diez mejores deportistas de la comunidad fueron homenajeados con los ya clásicos premios de este diario.
Esta gala anual tuvo como anfitriones al director general de EL CORREO, Íñigo Barrenechea; a Ángel Arnedo, director del periódico; a su gerente, Nacho Pérez; y al jefe del área de deportes, Ángel Pereda. Además, el diario también estuvo representado por Íñigo Zubizarreta, relaciones externas, que estuvo muy atento para que los invitados se sintieran como en su propia casa, lo que consiguió.
La ceremonia, dirigida de forma ingeniosa por Roberto Vázquez, presentador del programa 'La Grada' de Bilbovisión, destacó por las amenas charlas y los diversos corrillos entre los invitados. En suma, un ambiente cordial presidió la noche reservada para los más destacados.
Como no podía ser de otra manera, el TAU Cerámica abrió el fuego. Finalista en la Liga y en la Euroliga, coronó la temporada con la Supercopa ACB. Pocos pueden presumir de este palmarés en 365 días. Alfonso Churruca recogió el premio con la dulce resaca de la Copa de Madrid. El responsable de las relaciones exteriores del TAU charló con Alfonso Azkorreta, redactor de EL CORREO en Vitoria.
Le siguió el Lagun Aro. Su permanencia en la élite le sirvió para tener el reconocimiento de EL CORREO. Xabier Jon Davalillo, su presidente, recibió el trofeo. Le acompañaron Txutxo Sanz, vicepresidente de la Fundación Bilbao Basket, Pedro Azua, secretario de la misma, y Rubén Quintana, escolta rojillo.
Los títulos han sido sinónimo del Athletic femenino. Tres Superligas disputadas y tres victorias. Iraia Iturregi hizo las veces de portavoz. Mientras agradecía el galardón, Zuriñe Gil, Eli Ibarra, Ane Zarate, Nerea Uriagereka, Leire Zabala, Irune Murua, Amaya Olabarrieta y Vanessa Rodríguez aplaudían a rabiar a su compañera. Con ellas, Javier Ucha, relaciones externas del Athletic.
El Alavés regresó esta temporada a la élite, el puesto que por historia se merece, y recibió su premio. El temporal de nieve retuvo en Vitoria a su jugador Astudillo que en los días anteriores se mostró entusiasmado por acudir a representar a sus compañeros. Otro que ascendió fue el GSI Bilbo. Tras años en la categoría de plata, los vizcaínos aterrizaron en la División de Honor. Imanol Armentia, presidente, recibió el reconocimiento. Con él, estuvo José Andrés Muñoz, técnico, que se excusó para ir a dirigir la sesión diaria.
Galardones individuales
Este cuadro de fútbol sala vizcaíno cerró la parte dedicada a los equipos. Y Orkatz Beitia, triple campeón de España de 100 metros, se encargó de inaugurar la parcela de los mejores deportistas individuales. El veloz ondarrutarra llegó con su padre, Ricardo Beitia, y su madre, Mari Carmen Andiaga.
Del tartán se pasó a la roca de la grandes colosos. Aquellos a los que Josune Bereziartu, uno de los diez mejores aventureros del mundo según National Geographic, tiene dominados. Con su pareja, Ricardo Otegi, recogió su trofeo y anunció que iba a intentar repetir su última proeza en Francia.
Para hazañas también las de Aimar Olaizola, coronado campeón del Manomanista y del Cuatro y Medio. La nieve, sin embargo, le obligó a darse la vuelta antes de llegar a Bilbao. Su premio lo recogió el periodista de EL CORREO Tino Rey.
El mundo de la pelota, de todas formas, estuvo ampliamente representado. No faltaron Josean Cantalapiedra, director de comunicación de Asegarce, y Edorta Gorostiza, jefe de prensa de Asegarce. Asimismo, acudieron Juan Antonio López, Lorena Bringas y Rafa Etxezarreta, presidente de la Vizcaína y directivos de la misma, respectivamente.
Y con la mano también juega Iker Romero, una de las estrellas del combinado español de balonmano. El Mundial y la Copa de Europa con el Barça, sus méritos. Precisamente, por estar concentrado con su club, su madre, Milagros Fernández, recibió el galardón. Con ella, la hermana del vitoriano, Beatriz Romero. Ambas departieron con Fernando Asenjo, presidente de la Vasca de balonmano, y Juan Luis Arnedillo, técnico de la misma.
La entrega de premios se celebraba mientras en Lisboa Xabi Alonso se enfrentaba con el Liverpool al Benfica en la Liga de Campeones, torneo que los ingleses ganaron el pasado año y que ha merecido el reconocimiento de EL CORREO al ex jugador de la Real. Su hermano Jon Alonso guardará el premio a buen recaudo.
Promesa y retirados
Pensando en el futuro, el diario premió a uno de los deportistas con mayor proyección; el tenista Borja Martínez. Su padre, Javier Martínez, agradeció el reconocimiento ya que su hijo compite esta semana en Cartagena. Su madre, Juana Lejarza, se mostró muy orgullosa como Igor del Busto, presidente de la Vasca.
Cuando la ceremonia acababa llegó el turno para dos deportistas que dicen adiós a su carrera; Joane Somabarriba e Igor González de Galdeano. La primera, plata en la contrarreloj del Mundial de Madrid, estuvo junto a Ramontxu González Arrieta, su marido, e Iñaki Iglesias, presidente de la Vasca. Al ahora secretario técnico de Euskaltel, le acompañó Nerea Arroniz, su esposa, y Miguel Madariaga, mánager de la escuadra.
En el acto estuvo Jon Aspiazu, columnista de EL CORREO, con Susana Pérez, su esposa. Tampoco faltaron representantes de otros equipos de élite: Juan Luis López y José María López -presidente y secretario del Balonmano Barakaldo- y Agustín Martínez y Joseba Fernández -presidente y asesor jurídico del Getxo Artea-.