La Comisión Europea valoró ayer la estrategia presupuestaria de España, que es un «buen ejemplo» de cumplimiento del Pacto de Estabilidad, pero recordó la necesidad de adoptar medidas para afrontar el efecto del envejecimiento y aludió, en concreto, a la reforma del sistema de pensiones.
En su evaluación del Programa de Estabilidad de España para el periodo 2005-2008, el Ejecutivo comunitario señala que la sostenibilidad de las finanzas públicas tiene un riesgo medio, debido sobre todo al aumento de la edad media de la población, que está parcialmente suavizado por la favorable situación presupuestaria actual y el capital acumulado en el Fondo de Reserva.
El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, dijo que desde Bruselas sólo se pide a España que lleve a la práctica «las intenciones que ellos mismos han declarado» de reformar el sistema de pensiones para hacerlo más sostenible.
Buenas perspectivas
Según la Comisión, España ha logrado una «combinación ganadora», formada por un fuerte crecimiento y disciplina fiscal.
El programa se basa en un escenario macroeconómico plausible, según Bruselas, con crecimientos anuales en torno al 3,2% y superávit para todos los ejercicios desde el 0,9% previsto para 2006 y el 0,7% para 2007. También apunta a una reducción de la deuda pública, que podría situarse en el 36% del PIB en 2008.
En su reunión de ayer, la Comisión también aprobó una recomendación sobre la situación presupuestaria de Italia, contra la que hay abierto un procedimiento por déficit excesivo.