Elías Mas Serra (Manlleu, Barcelona, 1945) se ha retirado del Ayuntamiento de Bilbao por razones de salud después de trabajar durante 24 años como arquitecto municipal. En el ejercicio de esta responsabilidad, asumida también por profesionales de la talla de Ricardo Bastida y Germán Aguirre en el último siglo, Elías Mas ha sido testigo y partícipe del renacimiento urbanístico de la ciudad. Autor del paseo de Uribitarte y de las reformas del Mercado del Ensanche y La Alhóndiga, entre otras obras, ha recibido el pasado mes de octubre la baja definitiva tras sufrir en mayo de 2004 un infarto cerebral, del que está felizmente recuperado para la vida cotidiana.
Durante su convalecencia, el Consistorio optó por «los grupos multidisciplinares» para cubrir su vacante. La concejalía de Obras y Servicios, a la que estaba adscrito Mas, explica que este «trabajo de equipos» consiste en la participación del resto de arquitectos del área, ingenierías contratadas y sociedades como Bilbao Arte. «Hay un trabajo conjunto para obras que se llevan a cabo de forma integral», indica un portavoz. El departamento que gestiona José Luis Sabas se decanta por mantener esta alternativa de ahora en adelante, lo que supone en la práctica la desaparición de la figura del arquitecto municipal como tal.
Desde el siglo XIX
Se cierra así una página cargada de historia. Con algunas temporadas vacantes, esta cargo ha estado ocupado de forma habitual en el Ayuntamiento de Bilbao desde el siglo XIX -se podría considerar que Antonio de Goicoechea, autor de un hermoso puente colgante en el barrio de San Francisco, inaugurado en 1827 y ya destruido, fue el primer arquitecto de una larga saga-. Estos trabajadores acostumbraban a despachar con el alcalde, casi como si fueran sus asesores, y su consejo se hacía imprescindible. De hecho, él hacía las obras que los alcaldes inauguraban después.
Por eso la despedida de Elías Mas supone el fin de un ciclo. Entró en 1973 al Consistorio y, salvo un período de 7 años de excedencia, ha trabajado para él hasta 2004. También despachaba con los alcaldes -ha conocido a ocho de ellos en Bilbao- y ha ejercido de embajador de la ciudad cuando el Guggenheim era sólo una maqueta y aún no habían asomado por Abandoibarra los llamados 'arquitectos internacionales de prestigio'.
Con distintos nombres, Barakaldo, Getxo y Basauri mantienen la figura del arquitecto municipal. Vitoria, también. Desde 1999 Mas desempeñaba su labor como director del Gabinete de Arquitectura Municipal. En su última etapa Elías Mas ha reconstruido dos edificios singulares levantados por sus antecesores. Ha transformado el Mercado del Ensanche (obra de Aguirre en los años cuarenta) y dejado listo el almacén de La Alhóndiga (Bastida, en 1909) para su reforma interior. Retirado de la frenética actividad municipal, ha recuperado la literatura, su otra vocación, unas veces apegado a la arquitectura y muchas a la lírica.