Desde que en la temporada 1995-96 se instauró el sistema de tres puntos por victoria no existen precedentes de una igualdad tan extrema como la que preside la Liga actual en la lucha por la permanencia. Nunca después de 24 jornadas el margen entre los seis últimos equipos era sólo de dos puntos ni ha existido algo parecido al quíntuple empate a 22 en el que se encuentra el Alavés, por encima de Betis, Mallorca y Cádiz y por debajo del Athletic por una simple cuestión de diferencia de goles.
Sin ir más lejos, la pasada campaña, la distancia en esta jornada entre el colista y el decimoquinto era de diez puntos. En la anterior, la 2003-2004, el margen se ampliaba a doce. Y es que raro ha sido el año en que al menos uno de los equipos situados en las posiciones de descenso no acumulaba a estas alturas un déficit de puntos importante sobre la zona de la permanencia o incluso veía ya de muy cerca la Segunda. Ahora, en cambio, el colista Málaga (20 puntos) podría superar a cinco equipos si se impone mañana al Atlético. Nadie se descuelga, nadie cede. Es el mensaje de esta Liga.
A la baja
Incluso si se amplía la perspectiva a los nueve equipos que parecen implicados de lleno en la batalla por la salvación -los seis últimos más Espanyol (24 puntos), Real Sociedad (25) y Racing (27)-, la estadística tampoco encuentra comparación en la última década. En siete puntos se agrupan todos ellos mientras que los últimos diez años hablan de una distancia media de doce, que llegó en casos extremos a superar los veinte.
La igualdad que reina en la competición en la zona baja tiene hasta ahora una consecuencia clara: los nueve últimos se encuentran en cifras que en otras temporadas les llevarían a rozar o consumar el descenso. El Racing, con 27 puntos, llegaría en esta media a los 42, que casi en la mitad de las diez últimas temporadas no han servido para la permanencia.
Si se tiene en cuenta los 22 puntos que ahora marcan la línea roja, la realidad es que el quinteto de equipos del que el Alavés forma parte apenas sumaría 35 a final de campaña. Un número de puntos con el que ninguno se ha salvado en la década.
Ante esta perspectiva y la evidencia de que los conjuntos de la zona delicada suman alrededor del 65% de sus puntos frente a los rivales directos, los duelos como el Alavés-Racing se avecinan decisivos. A la escuadra albiazul le restan seis frente a sus adversarios -Racing, Cádiz, Espanyol, Athletic, Mallorca y Betis-, tres de ellos en casa y tres fuera.
En este ránking, el conjunto sevillano es el líder ya que en los catorce partidos que restan se medirá a sus ocho rivales directos. Cuatro de ellos en las cinco últimas jornadas, incluido el Alavés.