El Palacio de Ibaigane se cubrió ayer por un manto de lágrimas. La muerte de Telmo Zarra, el futbolista que a base de goles y elegancia se labró un lugar privilegiado en la historia del fútbol, llenó de tristeza al Athletic. Nadie en el entorno rojiblanco se acordaba ayer de la delicada situación del equipo de Clemente. Todo los pensamientos estaban ocupados por la irreparable pérdida que supone el adiós de este gran goleador y la directiva de Fernando Lamikiz, siempre con el consentimiento de la familia, pretende preparar un emotivo homenaje para el partido del domingo ante el Villarreal.
«Es un día muy triste para el Athletic. La historia de este club ha dejado enormes jugadores, pero los números de Zarra son irrepetibles, como demuestran el hecho de que fuese 'pichichi' de la Liga durante seis años y los más de 300 goles que anotó con el Athletic», subraya Lamikiz.
«Un espejo para mirarnos»
«Zarra reflejaba sobre el campo el sentimiento del Athletic, todo lo que significa este club. Tenía garra, casta, fiereza, nobleza... Y en el aspecto personal era una persona afable, bondadosa, optimista y muy vitalista. Su figura es un buen espejo en el que mirarnos en el Athletic. Una auténtica leyenda», concluyó Lamikiz.