El Correo Digital
Viernes, 24 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

DEPORTES
LA OPINIÓN
Corazón de león
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Ese inmenso corazón que hace una horas ha dejado de latir, es irrepetible en bondad y comprensión a cuantos le rodeamos y a todo su entorno. Pleno de cariño y sentimiento rojiblanco.

Hacía ostentación de ello en cada oportunidad que se le presentaba su narrador en 1950 del antológico gol del Maracaná y mi maestro en las retransmisiones futbolísticas en TVE, el también recordado Matías Prats al que Telmo profesó admiración y amistad sin límites, en acción recíproca.

A penas hace una semana, junto a su mujer Carmentxu, y aunque sus ojos flaqueaban otra vez en visión física de los últimos tiempos, compartimos la tertulia de medio día en el Carlton. En presencia de sus hijas Carmen y Elena, revisamos las múltiples gestiones que hace pocos años tuvimos que hacer para cumplir una claúsula del primitivo contrato de época juvenil con el Athletic: un homenaje en San Mamés. Y, ya casi octogenario, se cumplió. Fue de nuevo feliz con el equipo de su alma. por cierto, alma de renovada bondad, que siempre justificó errores ajenos y disculpó los propios de sus compañeros. Abanderó, para bilbainizar sin desmayo, distintos acontecimientos que promocionaban jornadas gastronómicas vascas en la Costa del Sol o campeonatos de mus, arropado por el resto de compañeros de la histórica delantera y del impulso radiofónico de Javier Reino.

En el último encuentro que mantuvimos aseguró con cierta sorna «algunos periodistas sois bastante agoreros y estáis equivocados por que el Athletic jamás podrá descender a segunda. Hay corazón de sobra para evitarlo en jugadores y afición».

Y es que Zarra, por encima de su juego y goles, siempre fue... corazón de león.



Vocento