El Gobierno pretende reformar la actual normativa para permitir que la Comisión Nacional de la Energía (CNE), en la que cuenta con una mayoría que le garantiza su control, se pronuncie sobre la contraopa lanzada por el gigante alemán E.on para hacerse con Endesa. El sistema actual no da al supervisor ni voz no voto en el desarrollo de esa operación, y sólo le permite analizar a posteriori si la empresa resultante de la concentración cumple con el plan de inversiones comprometido en actividades reguladas; es decir, la distribución y el transporte de electricidad y gas natural. El Ejecutivo planea cambiar esta situación para que el organismo que preside la socialista Maite Costa condicione y dificulte la oferta de la compañía germana.
El secretario general de Energía, Antonio Fernández Segura, defendió ayer en el Senado el derecho de España a analizar el impacto que tendría el éxito de la OPA de E.on sobre el buen funcionamiento del mercado energético nacional. El problema es que la legislación vigente sólo permite a la CNE analizar el efecto de una iniciativa de ese tipo cuando la empresa compradora actúa en un mercado nacional regulado. Ello incluye en su ámbito a Gas Natural, pero deja fuera a las firmas extranjeras. El alto cargo del Ministerio de Industria calificó de «chocante» ese hecho, y calificó de «inadecuada» y «asimétrica» la normativa española ya que, en su opinión, no afronta los problemas reales que se presentan en el sector.
Fernández Segura se esforzó en subrayar que la oferta alemana no atañe sólo a los accionistas de Endesa, ya que afecta a los intereses nacionales. A su juicio, puede suponer riesgos para el aprovisionamiento energético, la garantía de suministro y la política estratégica en Latinoamérica y el norte de África. Además, se mostró preocupado, en particular, por el hecho de que E.on centre su abastecimiento de gas en Rusia, cuando la mayor parte del español procede de Argelia.
Más medidas
Por ello defendió la intervención de la Comisión Nacional de la Energía, un organismo que ya en su día se pronunció a favor de la OPA de Gas Natural sobre Endesa, y en la que el Gobierno y sus socios de ERC cuentan con mayoría.
La estrategia defensiva del Ejecutivo ante la oferta lanzada por el grupo germano sobre la primera eléctrica del país tiene varios frentes abiertos. El Consejo de Ministros aprobará hoy un paquete de medidas destinadas a disminuir la posición dominante que en la generación de electricidad ejercen determinadas compañías, Endesa entre ellas, con lo que espera desincentivar a E.on. Además, planea presentar una batería de alegaciones en defensa de los intereses nacionales ante la Comisión Europea para que sean tenidos en cuenta en su pronunciamiento.
Por estos caminos, buscaría preservar el abastecimiento a las islas, las centrales que queman carbón nacional y la propiedad de las nucleares. Si llegara a triunfar la oferta del consorcio alemán, la compañía alemana se haría con una Endesa de dimensiones más pequeñas de las actuales. Estos activos irían a parar a otra empresa nacional, lo que reequilibraría el tamaño de las empresas del sector.