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Viernes, 24 de febrero de 2006
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POLÍTICA
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Los partidos se congratulan por los mil días sin asesinatos, pero piden el fin de ETA
Sostienen que es un dato «relevante» y consideran que la sociedad vasca no entendería «una vuelta atrás»
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ETA cometió su último atentado mortal el 30 de mayo de 2003. Asesinó a los policías nacionales Bonifacio Martín Hernando y Julián Embid Luna mediante la colocación de una bomba en su coche patrulla en la localidad navarra de Sangüesa. Ayer hizo mil días de aquello. Una fecha que las diferentes formaciones políticas consideraron «relevante», pero en la que también exigieron a la banda terrorista el fin de todo tipo de violencia.

La cascada de reacciones incluyó a nacionalistas y no nacionalistas. Desde el PNV, su presidente, Josu Jon Imaz, consideró que el plazo de mil días es un «dato objetivo relevante» porque la organización armada «puede matar» al ser «operativamente fácil». Además, destacó que ETA sufre la «presión de su propio mundo» para que no haya más víctimas mortales. A este discurso se sumó el del portavoz del EBB, Iñigo Urkullu, quien advirtió que su partido «no acepta» que los mil días sin muertos «sean compatibles con el chantaje, la extorsión y la amenaza», y consideró que el tiempo transcurrido sin fallecidos supone un «motivo para la esperanza y la exigencia». El portavoz de la ejecutiva nacionalista mostró su esperanza en que el «cielo», en referencia a una convivencia en paz, «no se contamine con nubes de amenazas y extorsiones».

Desde la filas del PSE-EE, el coordinador y portavoz de la dirección, Rodolfo Ares, declaró que este tiempo demuestra que «el mundo de ETA ha llegado a la conclusión de que no es rentable cometer asesinatos». El representante socialista, quien exigió a ETA que «deje toda actividad terrorista», afirmó que este largo periodo sin muertos es también la constatación de la fortaleza del Estado de Derecho y de la debilidad de la banda. Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, aprovechó la ocasión para arremeter contra los populares. A su juicio, «da la impresión» de que al PP «le molesta» que se cumplan los mil días sin atentados mortales y pidió a Mariano Rajoy que, «si le queda algo» de sentido del Estado, «coopere» con el Gobierno «porque si no, se va a arrepentir».

A estas declaraciones contestó en los pasillos del Parlamento vasco el portavoz del PP en Euskadi, Leopoldo Barreda. «Nadie está más satisfecho que nosotros de que se hayan cumplido mil días sin asesinatos de ETA», sostuvo. Además, agregó que las palabras de Blanco son «miserables como pocas».

Inutilidad

Para el secretario general de Eusko Alkartasuna, Unai Ziarreta, los mil días sin fallecidos son un «dato significativo» y un «avance hacia la paz». En su opinión, con el «simple paso del tiempo», «cada vez es más difícil» para ETA una «vuelta atrás».

El portavoz de la Presidencia de Ezker Batua, Mikel Arana, consideró que se demuestra que la organización terrorista «ha asumido ya la inutilidad de la violencia» porque ni la sociedad vasca ni la izquierda abertzale «asumirían un nuevo atentado» con víctimas mortales. El vice-coordinador de Aralar, Mikel Basabe, destacó que, después de «tanto tiempo», la sociedad vasca «no entendería que se volviera a producir» un atentado de ETA con fallecidos.



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