Un joven de 32 años murió ayer por la tarde ahogado en el puerto viejo de Bermeo al precipitarse al agua con su vehículo, en las inmediaciones del frontón municipal Artza. Al parecer, el conductor, identificado como A.L.O. y vecino del valle alavés de Ayala, se disponía a sacar el automóvil -un 'Opel Corsa' de color verde- de la zona donde lo tenía estacionado cuando, por causas que se desconocen, cayó a la dársena. «Oímos un fuerte acelerón y vimos un coche en el agua. Su ocupante intentó romper la luna delantera con los pies pero le fue imposible y se hundió», relató, aún impresionado, un testigo que en ese momento también se disponía a aparcar su vehículo en los alrededores. Él fue quien dio la voz de alarma.
El trágico suceso ocurrió sobre las 16.00 horas. Tras recibir el aviso, una ambulancia de la Cruz Roja acudió rápidamente al lugar. Uno de los socorristas se lanzó al mar para intentar rescatar a la víctima, aunque todo fue en vano. «No se veía nada, porque el agua está muy turbia», explicó uno de los responsables de la institución benéfica en la villa marinera.
«No es la primera vez»
Posteriormente, otros dos submarinistas de una empresa privada consiguieron sacar al joven, que permaneció cerca de veinte minutos bajo el agua. El equipo médico que acudió al puerto realizó numerosos esfuerzos por intentar reanimar a la víctima, pero sus intentos resultaron infructuosos. Poco después, una grúa extrajo el vehículo del fondo del puerto.
Esta no es la primera vez que se produce un accidente de este tipo en la zona del frontón bermeotarra. Este muelle, que antaño se utilizaba para carga y descarga de las embarcaciones de bajura, ya que la antigua Cofradía de Pescadores se encuentra allí mismo, se emplea en la actualidad, entre otros usos, como área de aparcamiento. «Hace algunos años por aquí cerca murió otra chica en circunstancias prácticamente idénticas», recordaba un vecino que se acercó al lugar al enterarse de lo sucedido.