El parlamentario socialista Pablo Rubio afirmó ayer que existen presiones del Partido Popular a la Comunidad Autónoma para que se retrase o no se presente la nueva Ley de Ordenación Farmacéutica, que debía entrar en breve en la Cámara regional, según se anunció el pasado mes de octubre.
Por esta razón, su grupo ha presentado una iniciativa ante el Parlamento regional por la que solicita que se presente este texto normativo antes de un mes.
Rubio recordó que la nueva ley servirá para modificar la que estaba vigente desde el año 1998 y que se ha visto desfasada por las sucesivas competencias que ha asumido La Rioja desde esa fecha y por el aumento urbanístico y de población que ha experimentado la Comunidad.
Estos problemas, dijo, son especialmente acuciantes en Logroño, donde han nacido nuevos barrios que carecen de un servicio adecuado, o en Nájera y Calahorra, «donde se dan situaciones de casi monopolio», con dos y seis farmacias respectivamente.
«Nosotros no apostamos por una liberalización total, para no perjudicar a las zonas rurales, pero sí que creemos que habría que flexibilizar la oferta», dijo.
Rubio también insistió en la necesidad de dotar al sector de «mayor transparencia en las adjudicaciones», ya que «son continuo motivo de litigio por las formas con que se hacen» y cuyo caso «más claro es lo sucedido en Nájera», donde se anuló hace dos años la apertura de una tercera oficina de farmacia.
«El farmacéutico es el sector con mayor número de reclamaciones de los ordenados por la Administración y el que mayor número de sentencias en su contra tiene», dijo. Rubio destacó que la nueva ley también debería ahondar en las prescripción de genéricos para evitar que siga creciendo la factura farmacéutica.