La aplicación de la nueva normativa sobre residencias para la tercera edad ha provocado un retraso aproximado de un mes en la tramitación de las solicitudes.
La Diputación tiene en lista de espera a 200 personas, cuando en los últimos años había conseguido reducirla a unas 50. El diputado de Acción Social, Juan María Aburto, aseguró ayer que esta situación es «coyuntural» y se resolverá en poco tiempo.
El nuevo sistema de valoración para decidir si una persona es dependiente, y por lo tanto recibe ayudas públicas, es más flexible que el anterior. Por ello, los técnicos han decidido revisar «de oficio» los expedientes para 'repescar' a algunos usuarios. Esto ha provocado demoras, aunque en los casos más urgentes ya ha habido ingresos. «La lista de espera se reducirá a la mitad la próxima semana y para Semana Santa esperamos a volver a la situación anterior», afirmó Aburto.
Otro cambio importante es el del sistema de financiación de las plazas, que incluye la valoración del patrimonio inmobiliario de los usuarios y el reconocimiento de deuda. Hasta el momento, no parece que haya frenado ni incentivado la demanda. En enero se han recibido 72 solicitudes, prácticamente las mismas que hace un año. Lo que sí ha aumentado es el número de plazas de las que dispone la Diputación, gracias a los nuevos centros y a los conciertos con entidades privadas.
Este año se inaugurarán dos residencias en Txurdinaga y Sestao, mientras continúan en obras las de Ortuella y Basauri. Los próximos proyectos en arrancar son los de Ermua, Balmaseda, Zamudio y Rekalde. También sigue en aumento la oferta de centros de día, un recurso que poco a poco va calando entre los ciudadanos. Ya hay 1.232 plazas y una simbólica lista de espera de diez personas.
Los servicios de inspección abrieron el año pasado 53 expedientes por irregularidades en residencias y viviendas comunitarias. Estos últimos centros, destinados a personas que se valen por sí mismas, son los que presentan más deficiencias, aunque en ningún caso «afectaban gravemente al bienestar de los usuarios». Se han detectado dos geriátricos que funcionaban sin licencia, uno de los cuales ya ha sido cerrado.
Este año se impulsará el programa Zaindu, destinado a «cuidar al cuidador». Tras una experiencia piloto en el Duranguesado, la Diputación concederá subvenciones a los ayuntamientos que quieran implantar este servicio. Sobre la Ley de Dependencia, Aburto dijo que Vizcaya destina a este colectivo casi el triple de los recursos que propone el Gobierno central.