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Sábado, 25 de febrero de 2006
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VIZCAYA
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Los excrementos de estorninos y palomas provocan graves daños en edificios de Santurtzi
El Ayuntamiento busca fórmulas para reducir el número de ejemplares, que suman decenas de miles
LA IGLESIA de San Jorge registra importantes daños. / P. URRESTI
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Más de 30.000 palomas y miles de estorninos sobrevuelan Santurtzi. Estas aves traen por la calle de la amargura a los vecinos que ven cómo los tejados y las fachadas de sus viviendas, así como los lugares de esparcimiento de la localidad, sufren importantes daños tanto por su presencia como por sus excrementos.

Pero la proliferación de ambas especies ha supuesto para muchos algo más que una molestia anecdótica. De hecho, algunas comunidades han tenido que desembolsar hasta 9.000 euros en la instalación de redes que eviten que palomas y estorninos usen sus tejados como posadero. El Parque Central santurtziarra también padece el aumento desmesurado de aves. Las deposiciones de los estorninos, especialmente corrosivas, han 'quemado' los árboles y el césped y han dañando el mobiliario. Los esfuerzos por limpiar los bancos resultan inútiles y a diario quedan inutilizados por la suciedad y el mal olor acumulados.

Nidos en el pórtico

La cercana iglesia de San Jorge tampoco se libra de la incómoda presencia alada. Decenas de palomas han elegido el pórtico del templo como lugar para anidar. Para evitarlo, el Ayuntamiento ha decidido tabicar con madera la techumbre que rodea la parroquia para evitar que las aves se posen en los travesaños y estropeen la fachada. «Así la gente podrá sentarse tranquilamente en los bancos y pasear bajo la cubierta», apuntó el concejal de Obras y Servicios Luis Ángel Urdiales. La actuación será aprovechada para llevar a cabo obras de mejora en la fachada del templo, que incluyen la colocación de una verja en la entrada que evitará que la gente use la zona como urinario.

El perjuicio y la mala imagen causados por ambas especies han obligado al Ayuntamiento a estudiar fórmulas para espantarlas. «Alejarlas es el mejor modelo, el más barato y menos agresivo», explicó el alcalde, Javier Cruz. En el caso de las palomas, la opción elegida ha sido «capturarlas con redes y jaulas, para entregarlas a un gestor autorizado», relató el regidor.

Si esta solución no funciona, los responsables municipales estudian comprar halcones y cernícalos para espantarlas, alejarlas con la ayuda de un sistema de microfrecuencias de onda o impregnar de un gel repelente las zonas más afectadas. En todo el proceso, el Consistorio buscará el asesoramiento de la Sociedad Española de Ornitología, la Facultad de Biología de la UPV y la Fundación Azti.



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