La situación de las personas incapacitadas y en situación de desamparo se refleja en el balance del Instituto Tutelar de Vizcaya. El número de casos atendidos por esta entidad sigue en aumento y el año pasado creció otro 26%. En la actualidad, representa a 398 vizcaínos que han sido declarados incapaces por un juez y se encarga de defender sus intereses y gestionar su patrimonio.
En su mayoría se trata de ancianos con enfermedades degenerativas que no tienen familia o no pueden contar con ella. Otro colectivo atendido es el de los enfermos mentales. Además, el instituto asume la curatela -o tutela parcial- de 55 personas y administra los bienes de 48 menores sin familia.
En cuanto a las personas con discapacidad, Vizcaya dispone de 816 plazas en residencias. Todavía hay 260 ingresadas fuera de Vizcaya, de las que 92 están «muy cerca» del territorio. La Diputación espera iniciar este año la reforma del antiguo centro de menores de Orduña para aumentar los recursos asistenciales.
En los próximos meses se inaugurarán tres centros. En abril abrirá sus puertas en Gordexola uno especializado en autismo con 20 plazas. En mayo, Getxo contará con una residencia para 20 personas con discapacidad intelectual y en septiembre empezará a funcionar otra en Basauri con 45 plazas.