Sin tregua que valga, TAU Cerámica y Pamesa Valencia vuelven a verse las caras justo una semana después de su enfrentamiento en la final de la Copa. Un encuentro que cayó del lado baskonista, pero que tendrá poco que ver con el de hoy en la Fuente de San Luis, de la jornada 21ª de ACB.
Mientras que para los taronjas es el primer choque tras la cita de Madrid, para los azulgranas es el segundo después del sufrido triunfo del jueves en Nuremberg. La resaca copera parece estar olvidada de cara a un encuentro en el que el estado físico de Scola -que continúa con la fascitis plantar- sigue preocupando.
Máxime cuando las exigencias deportivas están exprimiendo casi hasta la estenuación a los hombres de Perasovic. El de esta tarde será el quinto choque de los baskonistas en un intervalo de diez días y será complicado, sin lugar a dudas, mantener la concentración durante cuarenta minutos, como ya se demostró frente al Bamberg.
Sin embargo, el técnico croata confía en que no pase factura. «Siempre se puede acusar el cansancio, pero un equipo que aspira a ganar tiene que pasar por estas adversidades e intentar ganar partidos como sea».
Además, el TAU no guarda buenos recuerdos de los partidos posteriores a un entorchado del 'torneo del k.o.'. En cuatro de las últimas diez temporadas, el campeón ha perdido en su siguiente duelo de la ACB. En dos de ellos el protagonista fue la escuadra azulgrana. Tras la Copa de Vitoria cayó precisamente ante el Pamesa, mientras que en la de Sevilla su verdugo fue el Fórum.
El TAU afronta, por tanto, un duelo de mucha exigencia. Mejorar su imagen lejos del Buesa Arena es uno de sus objetivos, sin olvidar la necesaria aportación de todos sus jugadores, ya que Scola y Prigioni fueron los que sustentaron al equipo el jueves. Las ansias de revancha del Pamesa también estarán presentes.
«Imagino que querrá ganar, pero no entro en las declaraciones que hagan ellos. Para nosotros es un duelo importante porque en la Liga no estamos tan bien como para ya andar restando relevancia a un choque como éste», enfatizó Perasovic. Recordó igualmente que los levantinos ya vencieron en Vitoria. «Si nos ganan, en cualquier empate o triple empate salimos perjudicados».
Rotaciones
Para prorrogar su idilio con el signo de la victoria los baskonistas deberán dar lo mejor ante un rival que va a presentar variaciones respecto al duelo de hace siete días. La más relevante será el debut con la camiseta del conjunto valenciano del alero búlgaro Todor Stoykov, llamado a ser un revulsivo en la línea exterior.
Un jugador del que habla maravillas Perasovic. «Le vi en verano con la selección búlgara y me parece peligrosísimo. Es zurdo, escolta, capaz de tirar de tres con mucha facilidad, penetra muy bien y juega mucho con el balón». Su presencia puede alterar las rotaciones de un Ricard Casas que también podría dar un papel más relevante al estadounidense Harrington tras su buena actuación en la Copa.
Prigioni tendrá entonces un doble reto. Parar a un Harrington que hizo mucho daño al TAU en la final y vérselas también con Avdalovic. Un cara a cara que se decantó del lado del baskonista en Madrid y del que querrá resarcirse el serbiomontenegrino.
La pelea bajo los aros será igual de trascendente. Los Scola, Splitter o David -¿jugará Drobnjak?- tendrán que pelearse con los Miralles, Garcés o Sklavos y, por supuesto, con un Dikoudis que guarda malos recuerdos de sus enfrentamientos con el TAU. El rebote volverá a ser fundamental, tanto para pívots como los aleros.
La plantilla del Pamesa hará el pasillo a los azulgranas como homenaje a su título copero. Ahí se acabarán las cordialidades. La 'Fonteta' prepara un ambiente hostil, algo que tampoco asustará a un TAU al que le espera otro clima adverso en Moscú el miércoles. No hay tregua.