 TESÓN. El zaragocista Toledo y Messi pugnan por hacerse con el control del balón. / EFE
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| ZARAGOZA 0 - BARCELONA 2 |
ZARAGOZA: César, Ponzio, Álvaro, Gabriel Milito, Toledo (Cuartero min.8 2), Óscar (Savio min. 85), Celades, Zapater (Generelo min. 82) Cani, Ewerthon y Diego Milito.
BARCELONA: Valdés, Belletti, Puyol, Márquez, Sylvinho, Edmilson, Deco, Motta (Van Bommel min. 54), Messi (Larsson min.69), Ronaldinho (Iniesta min.87) y Eto'o.
GOLES: 0-1 M. 79. Ronaldinho de penalti. 0-2 M. 82. Larsson
ÁRBITRO: Esquinas Torres (colegio madrileño). Expulsó a Celades (min.78).
INCIDENCIAS: 30 espectadores en La Romareda. |
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El Barcelona culminó su semana de revanchas con un triunfo en La Romareda (0-2) en un pobre partido que cambió de signo justo después de que Eto'o iniciase su pequeña rebelión contra el racismo. La casualidad provocó que las quejas del camerunés, que estuvo a punto de abandonar el terreno de juego ante tanto insulto impresentable, dieran paso al penalti convertido por Ronaldinho y al posterior tanto de Larsson que acabaron por sentenciar al Zaragoza, verdugo de los catalanes en la Copa.
Tanta repetición provocó que el Barça saltase a La Romareda con la lección aprendida. Evocando su reciente visita al Chelsea, Rijkaard lanzó órdenes concisas y directas para evitar que sus jugadores cometiesen errores en la zona de construcción e impedir, así,que Cani nutriese de balones a Ewerthon y Diego Milito.
El Zaragoza tampoco iba a salir de la cueva. Entre unos y otros aburrieron hasta al esférico en una soporífera primera mitad. Puyol y Márquez se pasaban el balón hasta la extenuación mientras los maños plantaban la línea defensiva en el centro del campo. Todo ello desembocó en un agujero negro.
La paciencia extrema de ambos conjuntos provocó que tanto César como Valdés se convirtieran en meros espectadores de una obra para olvidar. Un disparo de Ewerthon y un exceso de egoísmo de Messi al no cederle el balón a Eto'o fueron los únicos alicientes antes del descanso.
Sin tensión
El Barça se metió tanto en su papel que acabó adormecido. Falto de la tensión mostrada en Londres, los azulgrana se dejaron ganar terreno. El Zaragoza intentó sacarle partido a la falta de intensidad visitante mientras Rijkaard avistaba el cansancio de los héroes de Stamford Bridge reemplanzando a Van Bommel por Motta.
El cuadro catalán perdía fuelle a marchas aceleradas y posibilitaba que el Zaragoza tuviese más posesión. Tampoco importaba quien tuviese el control porque la concatenación de errores era constante. El partido deambulaba por la gruesa línea del horror.
Rijkaard movía ficha para intentar librar la partida de las tablas. Esta vez Messi, el único azulgrana con chispa, recibía el injusto camino del banquillo mientras Eto'o y Ronaldinho andaban desaparecidos. El camerunés cobró protagonismo cuando tras recibir gritos racitas quiso marchase del partido. «No juego más», dijo mientras se dirigía a la banda, al tiempo que trataba de ser convencido por otro jugador de raza negra, el defensa brasileño del Zaragoza Alvaro Maior, y por el árbitro.
La rebelión de Eto'o, evitada finalmente por Rijkaard, tomó fuerza instantes después. El córner que el camerunés se negó a lanzar acabó con un disparo de Edmilson a la escuadra atajado con las manos por un Celades metido a improvisado portero. Tras el penalti transformado por Ronaldinho, Eto'o culminó la victoria azulgrana soltando un preciso centro remachado por Larsson. Dos tantos en tres minutos que confirman a los azulgrana al frente de la Liga.