Hace no mucho tiempo El Bafle denunció la deriva lingüística, la traición promovida por una criticable ambición comercial, que acometió el trío barcelonés Sidonie al cambiar el idioma inglés por el... español. Y ahora nos vemos obligados a señalar una nueva defección entre los grupos de Catalunya: NoWayOut, cuarteto de punk melódico salido del extrarradio barcelonés que antes se lo montaba en la lengua de Lou Reed y recorría el circuito 'underground' desde Europa a Japón, ha adoptado el castellano en su nuevo disco, el doble 'Bipolar', estupendísimo él, mal que nos pese reconocerlo. Y, vaya, seguro que, a pesar de parlar catalá entre ellos, NoWayOut no rectificarán su decisión desilusionante para los defensores de las lenguas vernáculas.
Certificamos que no habrá rectificación a tenor de la cantidad, y calidad, de basca reunida el viernes en el Azkena, una gente joven, apolítica y tendente al desparrame banal que no representa como debería a la vasca. El caso es que intuimos que NWO evitarán la inmersión lingüística al gozar de la de tías buenas que había en su bolo. Se veían más chicas que chicos y el ambientillo era como el del gran concierto de El Canto Del Loco en el BEC, pero en talla mini: la peña gritaba, coreaba, alzaba los brazos y surfeaba sobre la humanidad concentrada, comprimida en un estrecho reducto espacial y deseosa de ver de cerca a los... catalanes.
Sexos en florecimiento
Si antes actuaban ante los cuatro típicos admiradores cerriles del punk tribal y reduccionista, ahora NoWayOut comparecen en loor de jovencitas sonrientes y fans masculinos que les estrechan la mano, dos sexos en florecimiento que no perciben -ni los buscan- los defectos de la propuesta sónica porque se saben las canciones y se introducen en el espectáculo al entonarlas.
Dirigiéndose con camaradería y asiduidad de estrellas a semejante tropel hormonado, NoWayOut sonaron bastante peor que en su genialmente producido 'Bipolar', llegando a parecer más un combo de power-pop que de punk-rock ('Lejos de aquí'), no haciendo ascos a las baladas ('A lo perdido'), explotando igual que en el disco sólo en un par de ocasiones, versioneando en el bis a su gran influencia, Green Day, y brincando según encadenaban quedones estribillos castellanos, quedones porque se entienden.