La muerte del miembro de ETA Igor Miguel Angulo Iturrate en la prisión de Cuenca eleva a nueve el número de miembros y colaboradores de ETA que se han suicidado en prisión. Tres de estos suicidios se han producido en cárceles francesas y los seis restantes en centros españoles. En todos los casos el suicidio se produjo mediante ahorcamiento.
El primer caso de suicidio fue el del etarra José Ramón Goikoetxea Bilbao quien se quitó la vida el 26 de junio de 1985 en la cárcel de Alcalá Meco. Cinco años más tarde, el 3 de marzo de 1990, el que había sido miembro del 'comando Araba' Mikel Lopetegi se quitó la vida ahorcándose en Herrera de la Mancha.
El 20 de enero de 1991 se ahorcó en la prisión francesa de Fresnes el nacionalista bretón Jean Groix, quien estaba encarcelado desde un mes antes por ocultar en su domicilio a un comando de ETA y armas de la organización terrorista.
Tres casos en 1997
Seis años más tarde, el 23 de enero de 1997, el teniente de la policía francesa Jean Luc Maillet, que se encontraba en prisión desde noviembre de 1996 por colaboración con ETA , se ahorcó en su celda de la prisión de Fresnes.
Ese mismo año se produjeron otros dos suicidios de reclusos vinculados a ETA. El 7 de febrero, José María Aranzamendi se quitó la vida en la cárcel de Madrid-II, mientras que el 20 de julio, Juan Carlos Hernando González se ahorcó en el centro penitenciario de Albacete.
El 8 de julio de 2004, la miembro del 'comando Donosti' Oihane Errazkin Galdós se ahorcó en la cárcel francesa de Fleury Merogis. El 31 de octubre de 2005, el colaborador de ETA José Angel Alzuguren Perurena apareció ahorcado en su celda del centro penitenciario de Soria.