Representantes de los gobiernos central y vasco, así como dirigentes de todos los partidos salvo EHAK, alzaron ayer sus voces contra el sabotaje registrado el sábado por la noche en Vitoria, en el que dos personas resultaron heridas. Las formaciones políticas también exigieron a la ilegalizada Batasuna que rechace este tipo de violencia.
El Ministro de Interior, José Antonio Alonso, reiteró el compromiso del Gobierno «para seguir combatiendo a ETA» y llamó a las fuerzas democráticas a «garantizar la unidad frente a los terroristas». Por su parte, la portavoz del Ejecutivo vasco, Miren Azkarate, advirtió de la posibilidad de que «algún día tengamos heridos más serios, e incluso muertos». «No se debe minusvalorar la violencia llamada de baja intensidad», pidió. En el mismo sentido, el delegado del Gobierno, Paulino Luesma, recordó que las fuerzas de seguridad «no bajan la guardia» y transmitió «un mensaje de esperanza en la fortaleza del Estado de Derecho».
El secretario general de los socialistas alaveses, Txarli Prieto, aseguró que estos atentados ponen de manifiesto «que ETA y su entorno son una organización que está sólo para producir terror». «Y esto nos lleva a reafirmarnos en que la sociedad lo único que espera de ellos es la desaparición», recalcó.
El PNV, por boca de su máximo dirigente en Álava, Iñaki Gerenabarrena, comparó la situación actual con la vivida en 1998, cuando ETA declaró una tregua por sus acuerdos con los partidos nacionalistas. «Como está pasando ahora, entonces había mucha gente incontrolada que estaba intentando reventar los procesos de pacificación». «El proceso puede verse truncado en cualquier momento por una víctima mortal, que puede ocurrir de la forma más casual», subrayó
El alcalde de Vitoria, el popular Alfonso Alonso, aseguró en un comunicado que «ni vitorianos, ni vascos, ni españoles» cederán ante este tipo de chantajes. «El mejor camino para acabar con la violencia es la firmeza democrática y el trabajo de las fuerzas de seguridad». Desde el PP también reaccionó el responsable de libertades públicas y ex secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, quien aseguró que «están encendidas todas las luces rojas» ante «la multiplicación de atentados de ETA»