El mundo de las nuevas tecnologías se rige en más de una ocasión por la máxima «renovarse o morir». Podría ser la explicación por la que cada cierto tiempo es posible encontrar una versión mejorada de un navegador, un sistema operativo y todo tipo de utilidades que intentan hacer más sencilla la vida del internauta. Es el caso de la herramienta Google Desktop, la cual acaba de lanzar su versión 3.0 al mercado, cuya principal novedad se encuentra en la opción de realizar búsquedas en otros equipos conectados a Internet. Una tarea sencilla, que tan sólo precisa que el usuario que desee usar el sistema de indexación en varios equipos disponga de una cuenta gratuita de Google.
Acto seguido, el internauta deberá indicar en el panel de configuración del programa si desea habilitar la búsqueda en otros ordenadores, siendo consciente de que para que pueda acceder a ellos, estos deben tener instalado Google Desktop ejecutado para que indexe los archivos de los discos duros. Acceder a los datos almacenados en un equipo remoto requiere que el usuario se identifique con la cuenta creada. En el caso de que la información se encuentre en un ordenador situado, por ejemplo, en el hogar del internauta, esté podrá consultarla sin ningún tipo de problema. Eso sí, la conexión no se establece de manera directa entre los equipos, sino que se produce a través de Google, que mantiene una copia de los índices, los cuales -asegura la compañía- no examina y son eliminados a los 30 días.
Entre las novedades que incluye esta tercera versión se encuentra la posibilidad de bloquear las búsquedas para proteger la privacidad en caso de que otra persona use el equipo, además de ofrecer paneles 'flotantes', permitiendo posar la aplicación sobre el escritorio. Tampoco se puede olvidar la nomenclatura de las búsquedas, donde se han incluido dos nuevos comandos: 'under', que permite localizar información en un determinado directorio, y 'machine', que realiza las búsquedas en un determinado ordenador.
Pero esta nueva funcionalidad ha encontrado más detractores que aliados. Son muchas las voces que se han alzado en contra de la instalación de la nueva herramienta de Google, entre las que cabe destacar la prestigiosa Electronic Frontier Foundation, que recomienda no utilizarla: «Es un enorme riesgo para la privacidad de los datos del usuario».
Peligro potencial
Si bien se considera útil la posibilidad de acceder a todo tipo de documentos que el usuario vincule a Google, tales como correos, documentos de ofimática, conversaciones de mensajería instantánea o ficheros de texto, no se debe olvidar que se almacenan en servidores del buscador. Un potencial peligro para los neófitos, los cuales pueden no ser totalmente conscientes de la información que están volcando en estos servidores.
Y cómo no, también hay riesgo para los usuarios expertos, que pueden considerar sus datos en peligro, puesto que en cualquier momento se podría producir una perdida o filtración con las consiguientes consecuencias. Claro que la última palabra la tienen los cibernautas, los cuales decidirán si la nueva herramienta de Google alcanzará el estrellato o pasará como un error en la historia del buscador.