El alcalde de Barakaldo, Tontxu Rodríguez, solicitará en el próximo consejo de administración de Bilbao Ría 2000 que la sociedad interinstitucional financie y ejecute, con cargo a las plusvalías generadas en la zona Urban, la construcción del vial previsto en la carretera interfábricas. Rodríguez ha adoptado esta decisión «ante el incumplimiento de los compromisos por parte de la Diputación», según explican fuentes del Ayuntamiento.
Este proyecto «clave» conectará Ansio y Lutxana, y formaba parte del plan de accesos a Bilbao Exhibition Centre (BEC). «Se iba a sufragar con dinero de la entidad foral según lo acordado en la anterior legislatura. Pero esta institución no responde», explica el delegado de Planificación Urbanística en la Corporación, Jesús María González Suances.
El antiguo vial perteneció a Altos Hornos de Vizcaya y hoy está en desuso y cerrado al tráfico. Permitía la conexión a través de camiones o por vía férrea entre las instalaciones de Ansio y las existentes a borde de la ría.
Según recuerda el concejal socialista, los anteriores gobiernos de la Diputación y del Ayuntamiento de Barakaldo alcanzaron el compromiso de que la nueva calle sería financiada con dinero de la Administración foral. En esos años también se acordó en Ría 2000 que se destinarían las plusvalías generadas en la zona Urban a la mejora de la permeabilidad en la estación de Renfe de Barakaldo y a la construcción del puente giratorio que uniría las riberas y Erandio.
En aquella época hubo muchas reuniones entre el Consistorio, la Diputación y los residentes de Lutxana -que pedían el soterramiento de la futura 'interfábricas'- hasta concretar, «con el conocimiento de los vecinos», el diseño de la carretera. «Ese acuerdo se plasmó en un proyecto que fue encargado por Diputación», añade Suances. Al cambiar los equipos de gobierno en 2003, los responsables baracaldeses se reunieron con los nuevos representantes forales para recordarles los compromisos adquiridos en la anterior legislatura.
«Seguimos esperando»
«Además, nos pidieron que se lo comunicáramos por escrito», apunta el edil. Por este motivo, el alcalde, Tontxu Rodríguez, envió el 22 de diciembre de 2003 una carta al diputado general, José Luis Bilbao, en la que le volvía a explicar los antecedentes del proyecto y la trascendencia de su ejecución. A día de hoy, la Administración local no ha recibido contestación. «Seguimos esperando las noticias del diputado general».
El año pasado, el alcalde pidió en Ría 2000 que «si la Diputación no quería incluir el vial en el plan foral» fuese la sociedad la que lo financiara con cargo a las plusvalías generadas en Urban que, en un principio, se iban a destinar al puente giratorio cuya ejecución «pospuso Diputación», señala el edil. Como aún no se ha movido ficha, volverá a plantear el tema en el próximo consejo.
La nueva «calle urbana» formará parte de la ronda de circunvalación de la localidad y no faltarán en ella pasos de peatones elevados y semáforos. Se extenderá entre la rotonda ya existente en un lateral del BEC y otra que se habilitará en una estructura elevada sobre la carretera que comunica Bilbao y Santurtzi. Desde esta futura glorieta se repartiría el tráfico hacia al puente giratorio de Lutxana -si es que finalmente se construye.
Por la parte cercana a la Feria discurrirá por debajo de la A-8. El proyecto también contempla crear una estructura a la altura de Errotabarria que permita el paso peatonal bajo la futura calle.