El almanaque baskonista no admite tregua. Tras la intensa disputa de la Copa del Rey y el viaje a Valencia, el TAU vuelve al aire para viajar hoy rumbo a Moscú donde mañana rendirá cuentas ante el poderoso CSKA. Un calendario atronador ante el que se impone la lógica del cansancio. Así lo reconoció ayer Velimir Perasovic. «Estamos cansados pero no hay otro remedio, no podemos cambiar el calendario y no podemos quejarnos», sentenció el técnico croata. Una situación previsible tras la disputa de «tres partidos seguidos lejos de casa, pero hemos hecho lo posible para estar frescos», reconoció.
Y a los kilómetros acumulados, se une la preocupación por la fascitis en la planta del pie de Luis Scola. El argentino, que ha viajado hoy con la expedición y que «va a estar» en el Universal Sports Hall de Moscú, parará «muy posiblemente» al regreso de esta segunda cita del Top 16 durante un tiempo aún indeterminado. «No sabemos cuánto tiempo deberá estar parado», aseguró resignado el preparador azulgrana, que el pasado domingo ya anunció un tratamiento a las órdenes del traumatólogo Mikel Sánchez.
«Para ganar la Euroliga»
Enfrente, mañana, un equipo «construido para ganar la Euroliga junto con Panathinaikos y Maccabi», tal y como demostró la semana pasada ante el Lietuvos en suelo lituano. «Jugaron como leones», aseveró Perasovic antes de destacar el enorme «derroche físico» demostrado por los de Messina. «Quizás en la primera vuelta no jugaron brillantes pero ahora están a un nivel muy alto», analizó el preparador. Tanto que no están echando en falta la participación de un jugador de «difícil recambio» como Andersen. Su baja ha permitido «subir el nivel de otros jugadores», añadió.
Cuestionado por las virtudes de la escuadra moscovita, Perasovic no dudó en poner especial énfasis en su «disciplina defensiva» y en la impronta impuesta por Ettore Messina. «El CSKA ya defiende como un equipo de Messina».