Hace cuatro años, el ahora ex canciller Gerhard Schröder vivió momentos de gloria cuando calificó los planes de Estados Unidos para invadir Irak como una «aventura militar» y negó el apoyo de su Gobierno. Su valiente decisión arruinó las relaciones entre Berlín y Washington, pero le ayudó a ganar las elecciones en octubre de 2002, mientras Egipto y Arabia Saudí permitieron el uso de su territorio por parte de las fuerzas armadas estadounidenses.
Pero su imagen como líder pacifista europeo puede quedar ahora hecha trizas y su ex jefe de gabinete y actual ministro de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmnier, corre peligro de perder su cargo a causa de una información que publicó ayer el periódico 'The New York Times', donde se afirma que un mes antes de la invasión dos espías germanos facilitaron a los servicios de inteligencia del Ejercito americano el plan de defensa de Bagdad que había preparado Sadam Hussein.
Según el rotativo, los dos agentes alemanes del Servicio de Inteligencia Federal (BND), equivalente a la CIA, hicieron llegar a través de su contacto en el comando central americano en Doha un dibujo detallado de la estrategia defensiva iraquí, una valiosa información que fue utilizada cuando las tropas estadounidenses conquistaron Bagdad.
La presencia de los dos hombres del BND fue descubierta por un programa de la televisión pública alemana, que afirmó que los espías habían proporcionado mapas detallados sobre la ubicación de objetivos militares, que posteriormente fueron bombardeados.
Comisión parlamentaria
La noticia provocó un pequeño escándalo en Berlín, pero el nuevo Gobierno alemán logró esquivar una comisión de investigación parlamentaria cuando afirmó que los agentes sólo habían informado sobre la presencia militar y policial en las calles de Bagdad, y que habían dado planos sobre edificios civiles que no debían ser atacados desde el aire.
Pero la bomba volvió a estallar ayer con las nuevas revelaciones de 'The New York Times', que cita como fuente un estudio clasificado de la inteligencia militar estadounidense. Según el diario, el documento señala que Sadam se reunió el 18 de diciembre de 2002 con sus comandantes para modificar la estrategia de defensa.
La primera reacción que tuvo ayer el Gobierno de Angela Merkel fue calificar las informaciones del rotativo como falsas. «El BND y el Ejecutivo no tienen conocimientos de ese plan», afirmó el portavoz, Ulrich Wilhelm, quien no pudo confirmar, ni desmentir, si otros agentes habían tenido acceso al famoso plan, ni tampoco si hubo un encuentro especifico entre el hombre del BND en Doha y espías americanos.
A pesar del desmentido oficial, Los Verdes y el Partido de la Izquierda creen que las revelaciones justifican la creación de una comisión parlamentaria de investigación, que obligaría a miembros del antiguo y actual Gobierno a testificar bajo juramento.