Serbia, Montenegro y Bosnia fueron apercibidas ayer por los ministros de Exteriores de la Unión Europea que, desde Bruselas, emitieron un mensaje nítido: sin colaboración con el Tribunal Penal Internacional para los crímenes de la ex Yugoslavia (TPY), las negociaciones para los acuerdos de Estabilización y Asociación en curso sufrirán retrasos y su porvenir será incierto.
El consejo de la UE asumió plenamente las protestas recientemente formuladas por la fiscal del TPY, Carla del Ponte, quien ha vuelto a denunciar una falta de colaboración de las autoridades serbias y montenegrinas con el TPY.
Los 25 están presionando a Belgrado porque, como de Ponte, piensan que su Gobierno podría hacer más en la detención de los criminales de guerra de la ex Yugoslavia más buscados, Ratko Mladic y Radovan Karadzic.
La localización de Karadzic parece menos clara, pero la UE cree que el Gobierno de Kostunica sí tiene información suficiente sobre el escondrijo del responsable directo de las masacres de Srebrenica, el ex general Mladic.
La semana pasada, las capitales europeas y Belgrado fueron un hervidero de rumores sobre la supuesta detención de Mladic. El hecho de que las informaciones no se vieran confirmadas llevó al comisario de Ampliación, Olli Rehn, a advertir a Serbia de que sin colaboración con el TPY, el tratado de Estabilización y Asociación que negocian las dos partes desde el pasado octubre podría no llegar a buen término.
Los ministros de Exteriores otorgaron su endoso a las amenazas de Rehn de la pasada semana, y las extendieron a Bosnia Herzegovina, en cuyo territorio se asienta el enclave serbio bautizado como la 'República Srbska' por Karadzic y los suyos.
Dificultades
El ministro español Miguel Angel Moratinos recomendaba ofrecer incentivos a Belgrado para satisfacer las demandas europeas y del TPY, vistas «las dificultades que encaran este año».
El Consejo pidió a la presidencia austriaca de la UE a mantenerse en estrecho contacto con la fiscal del TPY.
Pero no todo fueron admoniciones ayer en el Consejo contra Serbia y Montenegro. Los 25 saludaron los progresos realizados por el Gobierno local en la definición del propuesto referéndum de Montenegro y mostraron su satisfacción por la reunión celebrada la semana pasada en Viena, primera de las de su género, entre representantes serbios y albaneses, para negociar el estatuto definitivo de Kosovo. Un tema espinoso que acerca posiciones.