El registro en los concesionarios atrajo todas las miradas. El 18 de mayo del año pasado, inspectores de Hacienda, con el apoyo de la Ertzaintza, requisaron 75 coches y 33 cabezas tractoras de camiones en Erandio y Mungia. Fue el primer golpe a una trama de venta de vehículos de lujo, normalmente de segunda mano, que ha defraudado 2,9 millones. Aunque esta operación, que sigue abierta, acaparó la atención informativa, los expertos han detectado bolsas de fraude mucho más cuantiosas en otros tres sectores económicos. Las chatarrerías y la telefonía móvil concentran las mayores irregularidades, muy por delante de los negocios inmobiliarios.
El diputado de Hacienda, José María Iruarrizaga, trazó ayer en las Juntas Generales, a petición de Ezker Batua, el perfil del 'dinero negro' que ha aflorado en Vizcaya en lo que va de legislatura, desde julio de 2003. En total, 385 millones de euros, «64.000 de las antiguas pesetas». Cuando el importe que se oculta a las autoridades supera los 120.000 euros, se considera que existe un delito fiscal. La Diputación ha enviado 26 informes a la Fiscalía por este motivo, de los que 17 corresponden a cuatro sectores de actividad.
Dinero en metálico
Las chatarrerías han resultado ser el principal foco de prácticas fraudulentas de Vizcaya, según los datos aportados. Estos negocios «manejan mucho dinero en metálico», enfatizó Iruarrizaga. Hasta 2003 se producían ventas sin declarar que el comprador «blanqueaba» mediante facturas falsas, sin ingresar el IVA. Para evitarlo, en 2004 se modificó la regulación de este tributo.
Ahora se ha detectado un fraude importante en el Impuesto sobre Sociedades, en concreto en operaciones de venta no declaradas por el primer productor de la chatarra. Los inspectores están investigando a «un gran número de sociedades» para cuantificar las cantidades adeudadas por ambos conceptos, que son importantes. Sólo en 2003 y 2004 se han remitido cinco informes por un importe de 42,2 millones.
En telefonía y componentes informáticos se ha destapado lo que se conoce como «un fraude carrusel». Varias empresas se ponen de acuerdo para hacer sucesivas ventas de equipos, por ejemplo teléfonos móviles, en las que se elude el pago del IVA. Al final de la cadena, se declara su venta a un país de la UE y se solicita la devolución de este impuesto. «A veces, los productos ni siquiera llegan a entrar en el país», explicó el diputado. «Pueden ir de Hong Kong a Alemania». Estas redes han defraudado 10,8 millones, lo que ha llevado a realizar controles «exhaustivos» del Registro de Exportadores y del de Operadores Intracomunitarios.
El sector inmobiliario ocupa el tercer lugar de la lista, con ocho informes por presuntos delitos que suman 7,8 millones. Una de las prácticas más comunes es «dar el pase» a una vivienda: comprar sobre plano y vender antes de escriturarla. También alimentan estas bolsas de fraude las transmisiones de terrenos en las que se oculta parte del precio, los arrendamientos no declarados y las empresas de la construcción que operan a precios bajos porque no ingresan el IVA ni las retenciones de los trabajadores.
Los portavoces de los grupos de la oposición se mostraron sorprendidos por el escaso peso de los negocios inmobiliarios en el 'dinero negro' que ha salido a la luz. «¿Qué porcentaje del fraude real cree usted que han detectado?», le preguntó el socialista Josu Montalbán al diputado. «Para mí, el fraude es lo que hemos hecho aflorar. Si usted sabe algo más, dígamelo», contestó Iruarrizaga. A su juicio, el valor mínimo que la Diputación atribuye a cada inmueble, «que se actualiza año a año», contribuye a frenar las ventas irregulares.