La futura Ley de Museos de Euskadi prevé que los centros y colecciones de otras administraciones, como las forales y la del Estado -también los de la Iglesia católica y otras confesiones religiosas-, que estén radicados en el territorio de la comunidad puedan integrarse en el sistema vasco de museos, creado en 1990 pero hasta ahora sin mayor contenido. En ningún caso se exigirá el cambio de titularidad, sino cumplir con los requisitos de seguridad, «alta calidad» en las instalaciones y rigor en la gestión, más allá de la mera salvaguarda y exhibición de los fondos de que dispongan.
El proyecto de Ley de Museos quedó aprobado ayer por el Consejo de Gobierno para su tramitación parlamentaria. El texto contempla también que la Administración general del País Vasco llegue a acuerdos de colaboración, no sólo con otras instituciones públicas y museos españoles, sino incluso del extranjero, a fin de mejorar los centros y colecciones vascos. Un portavoz autorizado del departamento de Cultura calculaba que el proyecto estará listo para su debate parlamentario hacia el próximo mes de septiembre.
Con ello, Cultura recupera la iniciativa legislativa que ya tuvo a comienzos de 2005 y que quedó frustrada por la celebración de elecciones al Parlamento vasco la pasada primavera. El departamento que dirige Miren Azkarate ha hecho ahora «una relectura» del texto primero a la luz del llamado Plan Vasco de la Cultura, en la que recuerda las competencias exclusivas que la comunidad autónoma tiene en materia museográfica. Al mismo tiempo, reserva al Gobierno vasco la labor de asentamiento y desarrollo del Sistema Nacional de Museos de Euskadi de un modo «integrador y aglutinador de todos los sectores e instituciones implicados en la política museística», para lo que se remite al correspondiente desarrollo reglamentario de la ley.
Interés nacional
El proyecto, que distingue entre museos y colecciones museográficas (conjuntos de bienes con los requisitos mínimos de custodia, inventario y exhibición), apunta ya las condiciones generales para la integración de los centros en la red del Gobierno vasco. También una serie de obligaciones; entre ellas, que «deberán coordinar la política de adquisición de fondos con la de los restantes museos y colecciones del sistema».
El texto propuesto apunta a un nivel importante de coordinación y colaboración entre los interesados, que, a su vez, gozarán de «preferencia para la obtención de asistencia técnica y ayudas; aspectos que tendrán garantizados quienes accedan a una clase especial de centros, aquellos a los que el Gobierno declare Museos de Interés Nacional, de común acuerdo con sus propietarios.
El sistema incluirá la regulación también de las condiciones profesionales de especialización que deberán cumplir el personal directivo y técnico de los museos y colecciones de Euskadi, la incompatibilidades y las condiciones de reproducción de los bienes de cada centro; lo que, no obstante, corresponde decidir a sus responsables.