El euríbor continúa su escalada. Más suave que en los últimos meses, pero escalada al fin y al cabo. El indicador más utilizado para calcular el precio de las hipotecas trepó en febrero hasta el 2,914%, su nivel más alto desde noviembre de 2002, tras subir ocho centésimas. De esa forma, encadena cinco aumentos consecutivos, que se han traducido en un alza de 0,7 puntos.
El ascenso, pendiente de la confirmación del Banco de España, se traducirá en un nuevo encarecimiento de los créditos que deban ser revisados en las próximas semanas con ese dato. Por ejemplo, los titulares de un préstamo de 120.000 euros a 20 años para la adquisición de una vivienda verán cómo su cuota mensual se encarece 35,53 euros.
El dinero barato, uno de los elementos en los que se ha asentado el espectacular encarecimiento de la vivienda y el 'boom' del mercado inmobiliario en los últimos años, empieza así a ser agua pasada. Y lo será más a corto plazo. Los expertos consideran que el euríbor seguirá subiendo en los próximos meses y cerrará el presente ejercicio entre el 3% y el 3,5%. Algunos analistas apuntan que, incluso, podría llegar hasta el 3,7%.
Con los incrementos más recientes, este indicador hipotecario se adelanta a posibles alzas de los tipos de interés en la zona euro. Los mercados apuestan a que el Banco Central Europeo (BCE) elevará el precio del dinero un cuarto de punto en su reunión de mañana para situarlo en el 2,5%. El último ascenso fue aprobado a principios de diciembre. El BCE ha 'telegrafiado' en las últimas semanas la inminencia de esa medida, con la que pretende frenar las tensiones inflacionistas existentes en los Doce como consecuencia de la escalada de los precios del petróleo. Además, la institución considera que la economía de la Eurozona empieza a encarrilar su recuperación y ya no necesita el empujón del dinero barato para impulsar su actividad.
Si se cumplen las previsiones de un euríbor en continuada progresión, los más afectados serán los titulares de una hipoteca que deban revisar sus condiciones a mediados de año. Y es que verán cómo el tipo de interés aplicable a su préstamo -sin contar el diferencial que le añada su entidad financiera- sube desde el 2,1% que marcaba esa referencia los pasados junio o julio hasta niveles superiores al 3%.