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Miércoles, 1 de marzo de 2006
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POLÍTICA
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Vázquez ve en su nombramiento un gesto de buena voluntad hacia la Iglesia
Su primer cometido como embajador en El Vaticano será cerrar un encuentro entre Rodríguez Zapatero y el Papa
ENCUENTRO. El futuro embajador en El Vaticano, Francisco Vázquez, se reunió ayer con Rodríguez Zapatero. / EFE
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Francisco Vázquez cree que la decisión de nombrarle embajador en el Vaticano es un gesto de «buena voluntad» de José Luis Rodríguez Zapatero hacia la Iglesia porque el presidente del Gobierno ha designado a un político que siempre ha manifestado públicamente su fe. El todavía alcalde de La Coruña llegará el 9 de abril a Roma con el encargo del jefe del Ejecutivo de cerrar un encuentro con el Papa el próximo mes de julio en Valencia.

El senador socialista ha asumido con «gran orgullo, con gran honor y como un reto» su designación al frente de la embajada española más antigua del mundo, en la que intentará «servir lo mejor posible a los intereses de España» después de 23 años al frente de la alcaldía de La Coruña.

Tras mantener un breve encuentro con el presidente del Gobierno en el Palacio de La Moncloa, se comprometió a «continuar» el diálogo entre el Ejecutivo y la Iglesia. Preguntado sobre si tiene intención de mediar para mejorar las difíciles relaciones entre los dos Estados, se limitó a decir que «de la discrepancia surge la luz».

En este sentido, Vázquez recordó que la Iglesia católica goza en España de unos privilegios que no tiene en otros países y de los que tampoco gozan otras confesiones como son una financiación «muy importante» del Estado o las ayudas para la conservación del patrimonio.

Explicó que su primer encargo será intentar cerrar una entrevista entre Rodríguez Zapatero y el Papa durante la visita del pontífice a España los próximos 8 y 9 de julio. Una invitación que en un principio hizo el Arzobispado de Valencia y el Consejo Pontificio de la Familia y que después Zapatero cursó formalmente como jefe del Ejecutivo.

«Agendas»

El deseo del Gobierno es que el presidente y el Papa puedan mantener una reunión esos días en Valencia, aunque según el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, aún no hay nada cerrado porque ese encuentro está pendiente de las «agendas». No obstante, agradeció a Benedicto XVI que haya elegido España como su segundo viaje internacional después de visitar su país natal, Alemania.

Al término de la entrevista entre Vázquez y Rodríguez Zapatero, Moraleda destacó que la intención del presidente del Gobierno con el nombramiento del nuevo embajador en la Santa Sede es «promover y cuidar» las relaciones entre la Iglesia y el Ejecutivo y desarrollarlas con un «espíritu de diálogo».

Por su parte, la organización del quinto Encuentro Mundial de las Familias -acto del Arzobispado de Valencia al que acudirá Benedicto XVI- aclaró que la invitación de Rodríguez Zapatero al Pontífice para que visite España es posterior al anuncio del Papa de participar en la cita que se desarrollará en julio en la capital levantina.



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