IGNACIO CASADO DELEGADO DE LA ZONA NORTE DE LA SGAE
«No estamos locos, con una docena de copas los bares pueden pagar la tarifa»
Asegura que plantean cuotas «equitativas, razonables y que se pueden aplicar»
El representante de la SGAE en el País Vasco recuerda que la Ley de Propiedad Intelectual es una norma que se aplica en otros países europeos «sin ningún tipo de problema» desde hace tres siglos. A pesar de ello, Casado comprende la polémica que suscita en España dado que se puso en marcha hace sólo hace veinte años y, por eso, los hosteleros «creen que su aplicación responde a la presión de un grupo de interés como el de los artistas, pero no es así», aclara. Además, el representante de esta entidad de gestión de derechos argumenta que las cuotas mensuales que demandan son «absolutamente digeribles por cualquier empresario del sector».
-¿Qué relación mantiene la SGAE con la Asociación de Hostelería de Vizcaya?
-Muy buena. Estamos como nunca. Después de habérselo peleado durante mucho tiempo, la Asociación de Hostelería ha reconocido finalmente que existe una obligación al pago de los derechos de autor en la utilización de la música e incluso en el uso de los televisores. Hubo hace tiempo una sentencia muy clara del Tribunal Supremo en la que no se contemplaba el pago de los televisores en las habitaciones por parte de los hoteles pero sí en todas las zonas comunes. Eso se trasladó también al pago de los derechos en los bares y todos lugares públicos salvando esa posibilidad cuando exista alguna actividad privada.
-Los hosteleros cuestionan el enorme poder de la SGAE por su influencia en determinados grupos políticos gracias al apoyo de algunos artistas en las campañas electorales...
-Eso son argumentos que pueden estar muy razonados y que ellos lo crean así, pero al final la Ley de Propiedad Intelectual es una norma antiquísima que se viene aplicando desde finales del siglo XVIII. Lo que pasa es que en España no se ha puesto en marcha hasta hace 20 años, por lo que los bares pagan estas tarifas desde hace relativamente poco tiempo. ¿Qué es lo que ocurre? Ellos han creído que no debería hacerse uso de esa norma argumentando que responde a la presión de un grupo de interés determinado como es el de los creadores o el de los artistas, pero no es así.
-Les acusan de fijar las tarifas de forma unilateral.
-Nosotros no estamos tan locos como para poner una tarifa que sea inaplicable. Planteamos cuotas razonables, equitativas y que se puedan aplicar. Cobrar 13 euros por un televisor, 18 por poner música en un bar u 85 por hacerlo en un disco-bar, si es descabellada o no es equitativa... qué quiere que le diga. Tomar una copa en un disco-bar cuesta un mínimo de 6 euros. Con doce copas ya han pagado a la SGAE.
-La asociación hostelera opina que la presión es cada vez más acentuada.
-¿Presión? El número de procedimientos judiciales contra los locales que pertenecen a la Asociación de Hostelería es muy inferior al que existía hace 4 años. El número contra establecimientos que no son de la asociación es mayor porque por norma no pagan a la SGAE ni a nadie. Son conflictivos.