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Jueves, 2 de marzo de 2006
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CULTURA
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Visiones de la noche americana
La 76 Bienal del Museo Whitney, de Nueva York, revela la marca de la guerra de Irak en el arte contemporáneo
SERRA Y BUSH. Dibujo original de Richard Serra, uno de los iconos de la bienal abierta ayer. / REUTERS
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Contradictoria, confusa, provocadora. Todo eso y mucho más se puede decir de la selección de arte contemporáneo que forma la 73ª Bienal del Museo Whitney, de Nueva York, inaugurada ayer. Pero si algo marca ya para la historia este arte atrapado entre el día y la noche es la guerra de Irak, que viene a ser lo que Vietnam para otra generación de artistas, 40 años después.

Era el agitado 1966 cuando Mark di Suvero, inspirado en una idea de Irving Petlin, erigió una Torre de la Paz de casi 17 metros para protestar contra la guerra de Vietnam. Su 'collage' con paneles de artistas de todo el mundo desafió a Washington durante tres meses desde la esquina de Sunset Boulevard con La Cienaga, en Los Ángeles.

Otra guerra ha llevado al ya septuagenario escultor a revivir el proyecto, ahora con un nuevo socio, Rirkrit Tiravanija, de 44 años, y la contribución de otros 300 artistas. La nueva Torre de la Paz recibe a los visitantes a la entrada de la Bienal que cada dos años toma el pulso al arte de EE UU.

Deliberada confusión

Por primera vez se ha bautizado el certamen, que lleva el sugerente título de la película 'Day for Night' (El día por la noche o La Nuit Américaine), un clásico de François Truffaut de 1973, que aborda la técnica de filtros para rodar escenas de noche a la luz del día. Se ha revelado providencial. La deliberada confusión entre el día y la noche es una metáfora sobre la ambigüedad y la incertidumbre que vive el arte.

Si bien el Whitney se ha dedicado por completo al arte contemporáneo estadounidense, esta vez la 'road movie' en la que los conservadores rastrean cada rincón del país no ha sido suficiente, sino que han tenido que buscar por las cuatro esquinas de la Aldea Global. Tiravanija, por ejemplo, coautor de la Torre de la Paz, vive a caballo entre Nueva York, Tailandia y Berlín. «Hoy los artistas se mueven por el mundo con fluidez, creando una compleja red de intercambio que se niega a ser contenida por las barreras geográficas», explica la conservadora Chrissie Iles. «Por eso 'El Día por la Noche' no es sólo un espejo de la corriente cultural del momento en EE UU, sino que también refleja la relevancia del país como parte de un momento cultural mucho mayor».

La especialista británica advierte a los europeos que no se apresuren a «juzgar a EE UU por los errores que comete, porque si miramos el siglo XX veremos el desastre que hizo Europa y los ríos de sangre que dejó tras de sí».

Es a los americanos a quienes corresponde la radiografía crítica de su país, y la bienal del Whitney no deja lugar a dudas de que lo están haciendo. Otra de las piezas más simbólicas es el dibujo original sobre Abu Ghraib que Richard Serra hizo en protesta por «la tortura y la humillación de prisioneros» en la prisión iraquí. Basado en una de las polémicas fotografías, 'Stop Bush' (Parad a Bush) representa la oscura figura del capirote con los brazos abiertos y los dedos conectados a electrodos.

Más de de 250 trabajos de 101 artistas, sin contar los cientos que exponen con grupos independientes, revelan múltiples críticas y tendencias. «No son los cien mejores» -dice Iles-, sino los que representan las secuencias del arte contemporáneo». La muestra permanecerá hasta el 28 de mayo.



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