Bronca. Con esta palabra se puede definir el ambiente crispado vivido ayer en la elección de material para el choque de vuelta de semifinales del Parejas, en el fron tón Labrit de Pamplona. El sábado se enfrentan, Esain, sustituto de Bengoetxea VI, y Ruiz contra Martínez de Irujo y Eulate.
Fue tal la irritación que se apoderó del campeón de Ibero que una vez finalizado el apartado se fue para vestuarios y se negó a realizar ningún tipo de declaraciones. Su compañero, Pedro Martínez de Eulate, tuvo que lidiar el abrupto toro de la polémica ante los medios de comunicación.
La verdad es que no ahorró adjetivos a la hora de desacreditar el lote elegido por los representantes de la empresa Asegarce. No dejó títere con cabeza. Llegó a poner en evidencia la imparcialidad del seleccionador de material, Juan Mari Juaristi, y le mandó un iracundo recado: «Se ha pasado tres pueblos».
Hasta dejó caer que en todo este asunto puede haber surgido una mano negra desde los despachos empresariales. «Parece que intentan forzar un tercer partido de desempate. Conviene subrayar que en el encuentro de vuelta se impusieron (22-1) Irujo y Eulate en San Sebastián, después de arrojar la toalla por lesión Bengoetxea.
«En el Atano III ya nos quejamos del material, porque las pelotas tenían más salida que las habituales que se han sacado a lo largo de todo el campeonato. Pero lo de hoy (por ayer), como se suele decirse, si no quieres taza, taza y media» señaló con sarcasmo Eulate.
El bote de la pelota
A continuación, pasó a descifrar las pelotas en lo estrictamente técnico. «Son excesivas, botan en el cuadro siete, cogen dos metros de altura y se van al rebote. Voy a a tener serios problemas para restar los saques».
Más adelante se explayó sobre la eliminatoria. «Nosotros tenemos ganas de ganar y llegar a la final. Con la lesión de Bengoetxea y el punto conseguido, el partido se nos ha puesto algo más caro que lo que pensábamos».
Ruiz indicó que las pelotas que han suscitado las quejas de sus contrarios «no son exageradas, son bonitas para jugar y se ajustan a las condiciones técnicas del frontón Labrit. Sin embargo hay gente, siempre son los mismos, que les gusta añadir morbo».