El veterano centrocampista del Barakaldo Asier Armendariz no olvidará con facilidad esta temporada. Ha pasado de estar descartado para jugar a principio de temporada a liderar a un equipo que crece en cada jornada para salir de la zona de peligro de la clasificación y marcarse objetivos más altos. El jugador reconoce haberlo pasado «muy mal», pero se siente feliz por el «momento dulce» que atraviesa a estas alturas de campaña.
Apenas han pasado seis meses y la situación deportiva de Asier Armendariz en las filas del Barakaldo ha dado un cambio total. El club trató de darle la salida tras conocer el interés del Palencia por su fichaje, aunque el jugador siempre se mantuvo firme en su intención de acabar el año de contrato que le quedaba con el conjunto gualdinegro. Esta circunstancia, unida a las incorporaciones realizadas, hizo que se quedara sin ficha y sólo la lesión de Altuna le devolvió al equipo. «He pasado de casi tener que irme fuera, a jugar como titular. Eso sí, durante toda la primera vuelta no estuve en forma. En pretemporada no disfruté de minutos y eso se nota. Ahora la situación ha cambiado radicalmente. Me encuentro bien, juego con seguridad y el técnico confía en mí», señala el futbolista.
Puesto natural
Uno de los elementos a tener en cuenta en el resurgir de Armendariz ha sido la vuelta a su posición natural. El año pasado perdió muchos enteros plegado en la banda y ahora ha vuelto a su parcela para reivindicar su espacio como creador del juego gualdinegro. «No cabe duda de que es donde estoy más a gusto y donde más rindo, aunque lo importante es jugar y que el equipo consiga resultados positivos», valora.
El centrocampista gualdinegro vive con preocupación la situación clasificatoria de su equipo, puesto que «llevamos diez partidos sin perder y todavía estamos ahí abajo». «Es algo increíble, pero debemos luchar para salir cuanto antes de esa situación y fijarnos otras metas. Creo que todavía podemos tener opciones de alcanzar una plaza en la Copa del Rey y debemos luchar por ello», sostiene.
Para alcanzar ese ambicioso objetivo, Armendariz aconseja «aprovechar el buen momento físico por el que atravesamos para conseguir resultados». «Estar toda la plantilla nos ayudará», dice.