Telefónica ganó el pasado año 4.445,8 millones de euros, un 40% más que en el precedente y la cifra más elevada de su historia. La cuantía le permite repetir, además, en el puesto de líder por ganancias entre las empresas españolas no financieras. Sólo el Santander logró unos beneficios más elevados, y ya a distancia quedan el BBVA, la petrolera Repsol YPF y las eléctricas Endesa e Iberdrola.
Los analistas habían previsto un resultado algo inferior, pero la operadora vivió un buen trimestre final de 2005. Si no hubiera saneado el impacto de la licencia de 'tercera generación' en Italia, ni provisionado el importe del expediente de regulación de empleo en Telefónica de España -1.945 bajas en el ejercicio-, el resultado total habría ascendido a 4.915 millones de euros.
El mercado premió ayer mismo estos resultados. La compañía, que sufrió una dura penalización tras la compra de la británica O2, registró en el parqué un avance del 2,16%, que situó el valor de la acción en 13,22 euros. La revalorización del Ibex-35 fue en la jornada del 1,38%.
El tirón del ADSL
El pulso sostenido de la filial de móviles, la incorporación de las operadoras latinoamericanas y la explosión del ADSL, cuyos resultados han crecido casi un 80%, dispararon las ganancias del grupo. La oferta ADSL de Telefónica en España -la suma del mercado mayorista más minorista y servicio Imagenio- alcanzaba a finales de año la cifra de 3,4 millones de accesos, sobre un total estimado para el mercado nacional de 5 millones de puntos de conexión.
Para el presente ejercicio, la operadora mantiene unas expectativas favorables y prevé una aceleración en el ritmo de crecimiento de sus ingresos y resultados, gracias a su mayor tamaño -ya se incluirá la británica O2- y a la maduración de otras adquisiciones. Los ingresos consolidados -ya excluída TPI, que está en proceso de venta- aumentarán entre el 34% y el 37%, mientras el resultado operativo avanzará entre el 26% y el 29%.
Las inversiones se elevarán este año a 7.200 millones de euros, y Telefónica de España seguirá adelante con su regulación de empleo, puesto que está prevista la salida de otros 1.800 trabajadores. La operadora de telefonía fija, que en 2002 ocupaba a 40.500 empleados, prevé quedarse en 2007 con una plantilla de 25.500.
La multinacional española ha crecido notablemente en tamaño y ya proporciona servicios a 153 millones de clientes, un 24,3% más que un año antes. Sumados los accesos del grupo británico de móviles O2, su más reciente compra, la cifra asciende a 181 millones de usuarios.
El negocio de la operadora está experimentando una lenta, pero continuada, transformación. Sobre los ingresos totales de 37.882,1 millones de euros -el 25,1% más que en 2004- los negocios en España aportan el 51,9%, pero su peso se ha reducido drásticamente -era 9,4 puntos superior hace un año- mientras Latinoamérica ya contribuye con el 41,5%.
Inversiones
Durante 2005, Telefónica invirtió 5.358,7 millones de euros, un 42,3% más que en el ejercicio precedente, como consecuencia de la adquisición de equipos para absorber los proyectos de banda ancha en España y Latinoamérica, el aumento de capacidad en las redes de telefonía móvil y el despliegue de la tercera generación, UMTS.
Además, los responsables de la compañía recordaron ayer que la retribución al accionista se concreta este año en un reparto de 0,50 euros por título, mientras se mantiene el programa de distribución de acciones propias -un título nuevo por cada cincuenta que ya se posean- y el de recompra de acciones, renovado en abril del pasado año para extenderlo hasta finales de 2007 por un importe de 6.000 millones de euros.