Las empresas de 'catering' de Vizcaya han decidido romper la disciplina de la patronal sectorial al hacer una oferta laboral propia a sus más de 4.000 trabajadores, lo que supone una nueva ruptura de de la unidad de negociación colectiva y agrava la crisis en que se encuentra este capítulo del sistema laboral vasco.
Según informaron ayer fuentes de CC OO de Euskadi, la propuesta de la Asociación de Empresas de Restauración Colectiva de Euskadi (Aerce), que suministra la comida cada día a decenas de miles de escolares y trabajadores de empresas, recoge subidas salariales de 0,3 y un punto por encima del IPC real para el pasado año y el actual, y una rebaja de ocho horas de la jornada anual.
Compromiso en Cecobi
Este nuevo conflicto se suma al planteado en el convenio de alimentación de Vizcaya, donde la asociación de supermercados Asupe ha realizado también una propuesta particular a sus operarios al margen de la patronal Cecobi-Cebek. El secretario general de la Cebek, Francisco Javier Aspiazu, presidió ayer una «dura» reunión de la mesa empresarial de negociación de este convenio, que tenía por objeto reconducir la situación creada.
En la misma, según fuentes de la patronal vizcaína, se lograron dos compromisos por unanimidad: que el convenio colectivo lo negocie la patronal Cebek -en este caso, su filial sectorial Cecobi- y que la mesa de negociación «estudiará» en una semana la propuesta realizada por Asupe a sus empleados.
Por su parte, los sindicatos CC OO, LAB, UGT y LSB-USO valoraron la oferta de Asupe, pero la consideraron «inasumible» porque supondría «la paulatina desaparición del convenio provincial». La oferta, precisaron en un comunicado conjunto, debe ser compartida por todas las empresas del sector y extenderse al resto de convenios del comercio.