Entre veinticinco y treinta rebeldes murieron ayer en un asalto del Ejército paquistaní contra un supuesto centro de entrenamiento de terroristas de Al-Qaida, cerca de la frontera con Afganistán.
Los militares iniciaron una «ofensiva importante» en la localidad de Saidgai, a diecisiete kilómetros de Miranshah, la capital regional, desde donde se sospecha que los rebeldes atacan a las tropas estadounidenses destacadas en Afganistán», aseguró el portavoz de las Fuerzas Armadas, general Shaukat Sultan. Añadió que en la operación se utilizaron helicópteros, pero no quiso confirmar si había sido abatido o detenido algún destacado integrante de la organización terrorista.
El 13 de enero las tropas estadounidenses desplegadas en Afganistán llevaron a cabo un ataque aéreo contra el pueblo de Bajaur, en esta misma zona, al considerar que se encontraba en el lugar el egipcio Ayman al-Zawahiri, 'número tres'de Al-Qaida, y lugarteniente de Osama bin Laden.
Zawahiri había estado en el lugar, pero tuvo tiempo de huir, ya que los aviones norteamericanos empezaron a sobrevolar la zona dos días antes de bombardearla y los únicos que murieron en la ofensiva fueron dieciocho civiles, lo que provocó posteriormente fuertes protestas en el lugar contra el Gobierno de Islamabad y contra Estados Unidos.
El ataque de ayer en Norte Waziristán tuvo lugar después de que el presidente afgano, Hamed Karzai, en su visita a Islamabad la semana pasada, entregase al Gobierno de Prevez Musharraf una lista de miembros del grupo ultraintegrista islámico talibán sospechosos de estar refugiados en territorio paquistaní y de entrar desde ahí a Afganistán para perpetrar atentados terroristas.
Waziristán es una zona montañosa y desértica fronteriza poblada por varias tribus de etnia pastún en la que se sospecha que multitud de rebeldes se refugiaron tras la caída del régimen talibán.