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Jueves, 2 de marzo de 2006
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La negociación nuclear ruso-iraní se convierte en un diálogo de sordos
Teherán rechaza la exigencia de Moscú de que regrese a la moratoria atómica para crear una empresa mixta de enriqueciemiento de uranio
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Quedan sólo cuatro días para que se reúna en Viena la junta de directores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y las conversaciones entre Moscú y Teherán para la creación de una empresa mixta que permita enriquecer uranio iraní en suelo ruso se asemejan cada vez más a un diálogo de sordos. Si el régimen de los ayatolás no acepta la propuesta rusa, es muy probable que la agencia envíe el asunto al Consejo de Seguridad de la ONU para que examine la posibilidad de aplicar sanciones.

Para que un acuerdo sea posible, el Kremlin exige claramente a Irán, no sólo que acepte reciclar su uranio en Rusia, sino también que renuncie al programa de investigación nuclear que está llevando a cabo sin ninguna supervisión internacional y regrese a la moratoria que venía observando hasta hace unas semanas. Pero en ese punto, al día de hoy, las posiciones son irreconciliables.

Lo primero que dijo ayer al reanudar las negociaciones en Moscú el jefe de la delegación iraní, Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país persa, fue que no hay «ninguna necesidad» de volver a la moratoria. Los contactos comenzaron en la capital rusa el 20 de febrero y prosiguieron en Teherán y Busher el pasado fin de semana.

A juicio del alto responsable iraní, «las moratorias son necesarias cuando hay algún peligro». «Pero todas nuestras actividades son transparentes», añadió. Lariyani señaló además que en Irán hay disposición a aceptar inspecciones siempre y cuando, advirtió, «se ajusten a las normas internacionales».

En los últimos días, distintos dirigentes persas han coincidido en señalar que, aunque se acepte la creación de una empresa mixta para enriquecer uranio en Rusia, eso no significaría la renuncia a realizar ese proceso en Irán, aunque sea a escala reducida.

El que más reiteradamente ha planteado ese postulado ha sido el ministro de Exteriores iraní, Manusher Mottaki, quien ayer visitó Japón. El jefe de la diplomacia de Teherán aseguró que su país ya ha aceptado la oferta rusa y queda sólo «acordar los detalles». Gholamreza Aghazadeh, director del programa nuclear iraní, presente ayer también en Moscú, dijo el domingo en Busher que Irán y Rusia han logrado un «acuerdo de principio». Falta, sin embargo, lo más importante para el Kremlin, el regreso a la moratoria. Así lo hizo saber ayer en Budapest el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. El presidente Vladímir Putin, por su parte, afirmó que sigue sin perder la esperanza.



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