El alcalde Fernando Campo no ocultó ayer cierta decepción por el desarrollo que tuvo la Feria del Ángel. Obviando el hecho de que la muestra de vehículos no se celebró este año y, por tanto, cayó sensiblemente la afluencia de visitantes, el responsable municipal se refirió de forma especial al fiasco de la muestra de maquinaria agrícola porque «al final sólo han venido nueve de los que nos dijeron».
En este punto, subrayó su malestar porque «gastamos un montón de dinero en habilitar la zona y luego... Si llego a saber que finalmente venían esos nueve los hubiésemos acomodado en el Ferial», mucho más a mano para los mirandeses. Campo insistió en que «siempre pasa lo mismo; se apuntan y luego no aparecen (en referencia a los empresarios del sector)».
El responsable municipal hizo también referencia a las quejas expresadas por algunos ganaderos sobre los controles más rigurosos que se han implantado este año en la feria de ganado. «Sé que ha estado el Seprona por la zona. Pero el tema veterinario depende directamente de la Junta de Castilla y León», explicó.
El alcalde, en cualquier caso, sí que admitió que a «varios se les ha dado un toque por las condiciones en que traían el ganado. No sé si por que iban más cabezas de las permitidas en los camiones o porque tenían caducadas las guías, que también se ha producido».