La asociación de lucha contra la droga, Boreal, presentó en la tarde de ayer su balance de actividades de 2005. A lo largo del pasado año atendió a un total de 106 mirandeses, de los que once acudieron a estas instalaciones por primera vez.
Entre todos los programas que en la actualidad desarrolla esta entidad, sus máximos responsables destacaron el de metadona, que presentaba a 68 personas atendidas, de las que 48 son hombres y 20 mujeres.
El presidente de Boreal, José Ignacio Redondo, quiso ahondar en este programa al asegurar que mediante el mismo se estaba haciendo un gran labor social y se contribuye a mejorar la seguridad ciudadana.
«Todas estas personas que están acogidas son las que antes estaban enfermas y cometían robos o tirones de bolsos. Ahora mismo se puede comprobar que la sensación de peligro en la calle ha disminuido y para nosotros es importante que el Ayuntamiento tenga constancia de ello», señala. Además, este programa es el que consume la mayor parte del tiempo, con una media superior a las 70 visitas mensuales con sus usuarios.
En cuanto a la dispensación de jeringuillas, informó que «ha caído prácticamente a cero» mientras que la de preservativos es significativa, 337. «Muchas veces no son los jóvenes los que vienen sino los propios padres», informó.
Otro de los programas destacados fue el de apoyo a las familias, con 59 atendidas y 67 usuarios, y el de punto de encuentro promocional, que permitió la formación de nueve personas.
Protección a escolares
En cuanto a la propuesta de las asociaciones de padres de estrechar la vigilancia en centros escolares, Caracena dijo que esta medida debería llegar acompañada de educadores de calles y mejores recursos sociales. «Los chavales consumen alcohol o porros para relacionarse con los demás al carecer de habilidades sociales. Es una vergüenza que haya tanta droga en los centros», zanjó.