La Ertzaintza impidió ayer el acto que la izquierda abertzale pretendía celebrar en Santurtzi para homenajear al miembro de ETA Igor Angulo, que apareció ahorcado el lunes en la prisión de Cuenca. El Departamento de Interior informó previamente a los convocantes de que estaban prohibidos «todos los actos que pudieran interpretarse como apología del terrorismo» y que tan sólo se autorizarían «aquellos de carácter privado, familiar o religioso, que no contravengan la legalidad».
Esta decisión se comunicó a miembros de Askatasuna a lo largo de la mañana. Para entonces, el colectivo ya había organizado un recibimiento en la misma puerta del Ayuntamiento de Santurtzi, donde había colocado un sistema de megafonía y una tarima. En el lugar se fueron concentrando docenas de simpatizantes radicales y dirigentes de Batasuna como Joseba Álvarez o Rufi Etxebarria.
El cadáver de Igor Angulo, sin embargo, no llegó al Ayuntamiento. El coche fúnebre que trasladaba su cuerpo había salido de Cuenca alrededor de las once de la mañana y era esperado en el peaje de Altube por un grupo de militantes de la izquierda abertzale, entre los que se encontraba el ex dirigente de las ilegalizadas Gestoras Juan Mari Olano. Allí, le ofrecieron un recibimiento y continuó el trayecto camino de Santurtzi. Durante el viaje recibieron el aviso de que Interior prohibiría cualquier acto público. Pasadas las cinco de la tarde, los responsables de la convocatoria anunciaron que quedaba suspendida la concentración frente al ayuntamiento y que se realizaría un recibimiento en el cercano cementerio de Cabieces.
Cientos de personas con ikurriñas con crespón negro se trasladaron entonces al camposanto. Un vez en el lugar, se colocaron en dos hileras para formar un pasillo y se dispusieron a recibir el ataúd. Cuando el féretro todavía no había entrado en el cementerio, uno de los organizadores avisó por megafonía de que la Ertzaintza les había comunicado que no toleraría ningún acto de apología del terrorismo y que cargaría si alguien lanzaba gritos a favor de ETA. «Os pido tranquilidad por respeto a la familia. Ya habrá otros momentos para no autolimitarnos», dijeron desde la megafonía. En el exterior se encontraban algunas dotaciones de la Brigada Móvil de la Policía vasca y un helicóptero de la Ertzaintza sobrevolaba la zona.
La llegada del féretro fue recibida por una salva de aplausos y una lluvia de flores por parte de los congregados. El ataúd fue conducido hasta una pequeña capilla a hombros de amigos del fallecido y, entre otros, Juan Mari Olano y miembros de la ilegalizada Batasuna como Joseba Álvarez. Una vez que el cuerpo quedó depositado en el templo, el cementerio quedó en un silencio interrumpido por gritos en recuerdo de Igor Angulo. En una ocasión, una persona gritó: «ETA no asesina, ETA hace justicia», lo que fue respondido por decenas de personas que le chistaron para que se callase.
Versión oficial
Posteriormente, un bertsolari recordó al etarra muerto y el ex dirigente de Gestoras Juan Mari Olano realizó una intervención en la que puso en duda la versión oficial de la muerte, según la cual, el activista, casado y padre de un hijo, se suicidó. Olano culpó de la muerte a la política de dispersión del Gobierno y aseguró que «puede que a Igor le hayan estrangulado. Estamos ante un crimen de Estado», continuó, «ya que la dispersión no tiene otro objetivo que la exterminación» de los presos.
Al finalizar el acto en el cementerio, el dirigente de la proscrita Batasuna Joseba Álvarez ofreció una rueda de prensa en la que acusó al consejero de Interior de actuar «como un totalitario» por haber prohibido el acto. Álvarez se preguntó si «esta es la política de ese famoso consejo político que quiere poner en marcha el lehendakari» y pidió a los jeltzales que «aclaren si su actuación ante la dispersión va a consistir en que el PSOE les mate en la cárcel y ellos impidan cualquier homenaje». El acto concluyó sin incidentes y los organizadores comunicaron que una manifestación prevista para la tarde quedaba desconvocada.
En Vitoria, donde los radicales pretendieron realizar una marcha en recuerdo de Angulo, se produjeron incidentes entre los manifestantes y la Ertzaintza.