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Jueves, 2 de marzo de 2006
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POLÍTICA
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El presidente confía en que la nueva Ley de Víctimas sea fruto del máximo consenso
Subraya que merecen «afecto, solidaridad, reconocimiento y respeto»
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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, confió ayer en que la reforma de la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo -que se ha comprometido a remitir al Congreso antes del verano- sea fruto «del más amplio consenso» porque, según dijo, «quizá sea un buen momento para que nos una, como nos ha unido siempre, el espanto ante el terror y la solidaridad con las víctimas, que es lo que desean todos los españoles».

El jefe del Ejecutivo se expresó así en respuesta a una pregunta del coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, que quiso saber qué piensa hacer el Gobierno en favor del colectivo. Zapatero, que ya había anunciado hace unas semanas su intención de modificar la norma aprobada en 1999, insistió ayer en que su Gobierno dará así «un paso más allá» en la atención a las víctimas, que, subrayó, merecen «afecto, solidaridad, reconocimiento y respeto». «Su memoria constituye un elemento determinante del proceso de consolidación democrática y estará siempre en el esfuerzo colectivo para que la libertad y la democracia sean la única regla del juego», declaró, solemne, el presidente.

La reforma que se presentará en el actual período de sesiones -impulsada por el Alto Comisionado Gregorio Peces-Barba con ayuda de un grupo de expertos- pretende simplificar los trámites a los damnificados por la violencia terrorista con la creación de una 'ventanilla única' de atención, ampliar la asistencia actual -basada sobre todo en indemnizaciones- a una protección integral en materia laboral, sanitaria, social, legal y de vivienda y unificar la legislación vigente.

Además, la nueva ley hará hincapié en el «respeto constante a la integridad moral y a la dignidad de las víctimas» y podría incluir un código deontológico que evite, por ejemplo, la difusión de imágenes que puedan agudizar su sufrimiento.



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