Pocos minutos después de rubricar el acuerdo que garantiza al Ayuntamiento el ingreso de 36,6 millones por la venta de su participación en Bilbogas, el alcalde bilbaíno confirmó el destino de esa inversión multimillonaria: la construcción del nuevo edificio consistorial. Iñaki Azkuna contestó de inmediato a las críticas lanzadas instantes antes por el PP -cree que existen necesidades más «acuciantes» que edificar otro ayuntamiento-, a las que posteriormente se sumó el PSE. «Por ley, no quedaba otra opción» que reinvertir dichos fondos en patrimonio municipal, aclaró el alcalde.
Luego confirmó que la venta de las 4.640 acciones que la Corporación bilbaína poseía en la compañía Naturgas Energía satisfará una vieja reivindicación, «imposible» de abordar «con los presupuestos ordinarios»: la centralización de todas las dependencias municipales -excepto el área de Salud y Consumo, que se trasladará a Irala, y la Policía Local, a Miribilla -en un edificio que se levantará en el solar situado en la estrada de San Agustín, justo detrás de la casa consistorial. El alcalde e Ibon Areso, presidente de Bilbogas, defendieron la necesidad de este proyecto, al que no pusieron plazos de ejecución, aunque remarcaron que el objetivo es «empezar cuanto antes». «No podemos funcionar en el siglo XXI con un Ayuntamiento del siglo XIX. Necesitamos instalaciones modernas, funcionales y eficaces», dijeron.
Con esta premisa nace el compromiso anunciado ayer por Azkuna. El alcalde trabajaba desde hace años en el intento de erradicar los problemas e incomodidades que provoca a los vecinos la «dispersión» de los servicios municipales y la aspiración de unificar en un solo inmueble las concejalías y los departamentos de atención al público. «No es lógico que un Ayuntamiento como el de Bilbao siga manteniendo todas sus áreas desperdigadas y baquetee a los ciudadanos de un lado para otro. Los expedientes no pueden andar de un lado a otro. Es poco serio y no podemos seguir así», sentenció.
Recepciones y bodas
Con el compromiso de ayer, el equipo de Gobierno se reafirma en la alternativa por la que apostó hace ahora justo dos años, cuando desechó trasladar las oficinas municipales a la torre de Abandoibarra por su alto coste. Un estudio de viabilidad cifró aquella operación en 54 millones de euros. La Corporación planteó en marzo de 2004 la conveniencia de levantar el nuevo consistorio a espaldas de la actual sede institucional, en un solar que adquirió al Ministerio de Hacienda por 70 millones de pesetas.
Azkuna adelantó que la concentración de los servicios supondrá un ahorro a las arcas municipales. Sólo el alquiler del inmueble de Acción Social en Gran Vía exige un desembolso de 16.700 euros mensuales. Con la creación de este nuevo centro administrativo, que asumirá en la práctica la gestión pública del día a día, de las 'viejas' dependencias sólo permanecerá operativo el Edificio Aznar, sede de Hacienda. La intención es reservar la actual casa consistorial para actos de protocolo y visitas oficiales. «Está muy bien para recepciones y bodas», concluyó Azkuna.
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