El PP y el PSE destacaron ayer la inoportunidad de invertir los 36,6 millones de euros que ha hecho de caja el Ayuntamiento en la construcción de un nuevo consistorio al entender que no beneficiará a los ciudadanos y aparca, a su juicio, las «verdaderas prioridades» de la ciudad. Ambos partidos de la oposición relegaron a un segundo plano el proyecto presentado por Azkuna y defendieron la necesidad de abordar «proyectos estratégicos», como el Palacio de Deportes y mejorar los sistemas de transporte, con la construcción de nuevos accesos a la ciudad.
El portavoz del Partido Popular, Antonio Basagoiti, empleó un tono más beligerante para descalificar la política municipal. «Hay muchas alternativas para gastar el dinero en algo que beneficie a la ciudadanía en vez de servir para la comodidad de los municipios o de los funcionarios». Basagoiti mencionó una lista extensa: más aparcamientos en barrios, un pabellón de los deportes multiusos, otro sistema de transporte público...
Sin «cuestionar» la construcción del nuevo Ayuntamiento, el socialista Txema Oleaga reprobó al PNV al interpretar que «no es el momento del cemento» sino de los «ciudadanos». Hay que apostar, remarcó, por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos «y de los barrios más desfavorecidos». Con los proyectos del Palacio de los Deportes y de la Línea 3 del metro «durmiendo el sueño de los justos», el PSE juzga «inconcebible» que el equipo de Gobierno mantenga «una trinchera» en la ciudad, al seguir sin soterrar la vía del tren de Feve «desde la rotonda de Gordóniz al túnel de Lezama».
Basagoiti recordó, además, al alcalde la necesidad de «consensuar» los acuerdos por el importe del «cheque» que ingresará el Ayuntamiento. Azkuna, sin embargo, adelantó que «ya existen anteproyectos» para el nuevo edificio consistorial.