El ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ha anunciado hoy que las conversaciones de la troika europea con el negociador nuclear iraní, Alí Larijani, en Viena han terminado "sin alcanzar un resultado". Esta reunión había sido solicitada por Irán como paso previo a la cita de la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), que se reúne el lunes y que podría decidir enviar a Irán por su programa nuclear ante el Consejo de Seguridad.
Los ministros de Exteriores de Alemania y Francia, un representante del Reino Unido y el responsable de la política de Exterior de la UE, Javier Solana, abordaron hoy en Viena con Larijani el controvertido programa nuclear de ese país.
Las esperanzas de llagra a algo eran pocas. "No tenemos muy claro qué quieren", había declarado un diplomático europeo, que ha expresó sus dudas sobre las intenciones iraníes: "no creo que haya ninguna propuesta seria".
Los europeos no transigen en su solicitud de que Irán suspenda todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio, algo que también se exige en la última resolución del OIEA del pasado cuatro de febrero.
El hecho de que el último informe de El Baradei señale que Irán no sólo no ha suspendido los trabajos de enriquecimiento, sino que los ha acelerado y tiene previsto montar 3.000 centrifugadoras nucleares a finales de 2006 en el complejo nuclear de Natanz, eleva el pesimismo sobre el resultado del encuentro.
Reunión la semana que viene
La Junta del OIEA debatirá la semana próxima el último informe de los expertos de esta oficina de las Naciones Unidas sobre el programa nuclear iraní y estudiará la posibilidad de remitir el caso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que tiene capacidad de dictar sanciones.
La reunión de la denominada UE-3 (Alemania, Francia y el Reino Unido) con el representante de Irán será la primera desde que Teherán decidiese el pasado 9 de enero romper los precintos del OIEA y anunciar el comienzo de los trabajos de "investigación nuclear", incluido el enriquecimiento de uranio.
Con este paso se rompió una moratoria suscrita en 2004 entre Irán y los europeos por la que Teherán suspendía sus actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio como medida para crear confianza.
Como respuesta, la UE-3 convocó para el 2 de febrero una reunión de emergencia de la Junta de Gobernadores del OIEA, en la que por el voto a favor de 27 miembros de los 35 que integran el organismo se decidía informar al Consejo de Seguridad sobre el programa nuclear de Irán.
Enriquecer uranio es una actividad legal bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) siempre y cuando sea para fines pacíficos, algo que el OIEA no ha podido comprobar hasta ahora de forma definitiva en el caso de Irán, país al que exige su último informe una "cooperación activa".